Se le llama secta a todo movimiento o doctrina que desvía al hombre del
propósito de Dios para la humanidad y llega a descalificar la deidad del señor
Jesucristo y la suficiencia del poder salvador de su obra.
Con frecuencia pensamos, que son movimientos apartados del Cristianismo,
de un exclusivo culto pagano o a satanás; pero esto no es así. Vemos
movimientos que con nobles principios e invocando el nombre de Dios, desdibujan
todo lo mostrado en la verdad bíblica. Podríamos hablar inclusive de algunas
líneas, que llamándose Cristianas, dan preeminencia a doctrinas de hombres, muy
propias de los últimos tiempos.
Esto con una clara consecuencia, que es la no restauración
de la relación rota con Dios y la perdida de la salvación en Cristo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha
dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna”
(Juan 3:16)
Dentro del multiforme espectro de creencias que practica el hombre, y en
cuanto al tema que nos ocupa, las dos sectas más conocidas en el mundo entero
son los testigos de Jehová y los mormones. Estos son movimientos patrocinados
con recursos millonarios que provienen de grandes multinacionales y esto les ha
permitido abarcar gran cantidad de países en su empeño; y aunque desarrollan
practicas dignas de emular como su compromiso con lo que creen, tanto los unos
como los otros descalifican a Cristo como el Salvador.
Sus principales enseñanzas están orientadas a afirmar, que Jesús no es
Dios y que la salvación no es solo por fe. Esta negación de la deidad de Cristo,
implica que la muerte de Jesús no es pago suficiente por nuestros pecados. Hace
énfasis en las obras individuales, constituyéndose en algo que la Biblia niega repetida
y enfáticamente.
Dicen ser Cristianos, pero ambos niegan las dos doctrinas
claves de la salvación bíblica. Concuerdan con ciertas cosas que enseña la
Biblia, e inclusive los testigos, llaman biblia a su libro guía. Encontramos
personas de buenos principios, modales y costumbres que buscan genuinamente a
Dios en estos grupos creyendo tener la verdad en sus mentores; pero “Como antes hemos dicho, también ahora lo
repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema” (Gálatas 1:9) y anatema significa maldición.
Debe ser motivo de oración para los creyentes, que todos estos
seguidores de sectas o religiones, se encuentren con la verdad de Cristo “El que en él cree, no es condenado; pero el que
no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito
Hijo de Dios” (Juan
3:18)
Hace mucho tiempo un Mormon, al ver mi intento por imitar al señor
Jesucristo en mi vida me dijo: “Usted es tan buena persona que lo único que le
falta es ser Mormon”.
PREGUNTA: Si usted es uno de ellos, ha pensado alguna vez en replantear
su fe?
MEDITELO Y DECIDA!
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REFLEXIÓN BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –