A partir del desarrollo de la Reforma Protestante, cuyo
propósito inicial fue invitar al catolicismo romano a reorientar sus posiciones
doctrinales, de práctica volviendo a la Biblia y ante su negativa, se generaron
cuatro líneas básicas que son: la Reformada, la Luterana, la Anglicana y la Anabaptista.
Y como parte de sus líneas principales de doctrina,
sobresalen estos elementos:
-
Por Gracia, del latín “Sola Gratia”:
La Biblia, habla de una salvación provista y entregada por Dios de forma
gratuita en su hijo Jesucristo “Porque por gracia
sois salvos,……………no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8,9).
Gracia quiere decir regalo, confirmando la sobrenatural intervención del
Espíritu Santo en el hombre, para sacarlo de la esclavitud del pecado y llevarlo
de la muerte a la vida espiritual “estando nosotros
muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo” (Efesios 2:5).
En consecuencia Gracia, descalifica cualquier intento del hombre para obtener
la salvación por obras.
- Por fe, del
latín “Sola Fide”: Posterior al regalo de la salvación, se presenta la
definitiva intervención de la fe, que es también provista por Dios en cada
hombre “por medio de la fe; y esto no de vosotros,
pues es don de Dios” (Efesios2:9) Fe depositada sólo en la obra
salvadora del señor Jesucristo, como la única y suficiente, capaz de satisfacer
la justicia divina.
- Sólo Cristo,
del latín “Solus Christus”: Nada ni nadie está en capacidad de reemplazar el
sacrificio hecho por el señor Jesucristo en la cruz. Su muerte y resurrección
hacen una única y suficiente provisión de justificación por el pecado en su
calidad sustitutiva para el que lo cree “no por
obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8,9).
- Sólo la Biblia,
del latín “Sola Scriptura”: Habla de asumir sólo la palabra escrita de Dios (La
Biblia), como la única opción para establecer asuntos de práctica y fe en toda
la iglesia de Cristo. A lo largo de los años en la religión católica y otras
prácticas, han prevalecido los preceptos y mandatos de hombres. Y como parte de
esto, se habla en el catolicismo de la infalibilidad del Papa que es su máximo
jerarca y otras muchas afirmaciones, que descalifican los dicho por Dios.
- A Dios sea la
gloria, del latín “Soli Deo Gloria”: “para que
en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén” (1 Pedro 4:11) Establece de
manera exclusiva la creación, la salvación y la futura restauración del mundo como
obra de Dios, provista por Él y para Su gloria. Somos de su propiedad y es
nuestro deber darle esa Gloria y honra en exclusiva a Él y no a hombres, dedicando
nuestra vida a Él y por Él “Porque somos hechura suya,
creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano
para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10)
Es deber de los líderes Cristianos en el mundo y como parte
de la Gran Comisión, exhortar a la iglesia de Cristo para acercarse cada día
más a la doctrina bíblica y no a palabras de hombres. “Ten cuidado de ti mismo
y de la doctrina; persiste en
ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (1Timoteo 4:16). A seguir los
mandatos de Dios vigentes e inamovibles, que muestran de una manera clara con
una sola interpretación, aunque con diferentes aplicaciones para la vida del
hombre la conducta a seguir; y a no descalificar la aplicación de ninguna parte
de la Biblia, llámense Antiguo o Nuevo Testamento como parte de un solo
contexto.
Por último,
a la obediencia, por que sólo así se ha de producir fruto y santidad. “santidad, sin
la cual nadie verá al
Señor” (Hebreos 12:14)
Estas cinco máximas de la Palabra de Dios, son la razón de
la Reforma Protestante, propiciadas por Dios a través de hombres valerosos, que
al igual que los primeros discípulos de Cristo, estuvieron dispuestos a morir
por defenderlas.
PREGUNTA: Seguirá usted dando más crédito a las palabras de
hombres que a la Palabra de Dios?
MEDITELO Y DECIDA!
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REFLEXIÓN BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –