Con el pasar del tiempo, tenemos una ausencia total de credibilidad en lo que Dios nos dice en Su palabra. Es tanta la información contenida en la Biblia que resulta increíble que el hombre se haya sustraído de esta manera.
Es de recordar que todo esto está bajo el control del mismo Señor, que es apenas parte de un proceso de depuración en términos humanos, y que tarde o temprano dará como resultado ese grupo de personas que quieren estar con Él por la eternidad.
Dentro de aquellos que le subestiman a Él y Su palabra, están los que en su ignorancia han y siguen persiguiendo al pueblo judío. Desde tiempos antiguos ha sido una constante y tiene a este pueblo esparcido por el mundo.
Aunque como dijimos al comienzo, esto es parte del plan de Dios, Él ha sido muy claro en versos como estos “Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo.” (Zacarías 2:8).
La Biblia es muy clara inclusive, en que “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes” (Efesio 4:29).
Por cada una de estas deberemos dar cuenta “De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.” (Romanos 14:12). Si este el panorama para lo que decimos, cómo podrá serlo para los que hablan mal del pueblo de Dios.
Recientemente hemos visto y de cerca, manifestaciones de gobernantes de diversas naciones en contra de Israel, y no tendremos que esperar mucho para ver la mano de Dios sobre ellos.
Lo cierto es que aquellos que los han bendecido han sido bendecidos por Dios y no debemos ir muy lejos para ver la potencia occidental de norte. En Estados Unidos viven en diversas líneas sanguíneas y listos para el retorno a su tierra unos 15 millones.
En ese orden de ideas, vemos que son más los que viven en U. S. A. y otras naciones que los que están en la tierra prometida. Esto para afirmar, que Dios ha bendecido enormemente a esta nación por su respaldo a los suyos “Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré;” (Génesis 12:3).
Todo para ver que la falta de conocimiento de la Biblia es algo que no se debe tomar a la ligera.
REFLEXIÓN: Usted no quisiera estar delante de Dios luego de que haya perseguido a Su pueblo!
LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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