Para nadie es un secreto la falta de entendimiento que reina en el mundo, y especialmente entre los incrédulos. En varias ocasiones hemos hablado de la a veces inexplicable condición de dureza en el corazón de ellos.
Pero a propósito de la situación de algunas naciones en el mundo, que son gobernadas por dictadores o líderes obtusos y corruptos, es increíble su incapacidad para dimensionar lo que hacen y sus consecuencias.
Estos son tiempos en los que el mundo entero se debate en unas problemáticas particulares y aunque siempre ha habido enredos, la corrupción nunca había sido tan descarada. Como decimos, los políticos siempre han llevado su agenda y su corruptela rodeándolos, pero ahora todo se hace abiertamente.
Son tantos los compromisos oscuros de estos personajes, que ya poco y nada les importa terminar en la cárcel o muertos. De nada valen los espejos que vemos en las naciones vecinas y desde las más pequeñas hasta las potencias, se sigue el mismo patrón.
Obviamente todo esto tiene su explicación en la Biblia, y los últimos tiempos en que vivimos. En cualquier momento se habrá de manifestar aquel que promete solucionar todo esto y es allí cuando todos se irán detrás de él.
Pero si todos esos “lideres” carecen de entendimiento, el común de la gente también va en la misma dirección. La venda espiritual del pueblo es tal, que no ven ni lo más básico; todos se prestan a apoyar a los corruptos por un plato de comida.
Así están las cosas, recuerdo como en el pasado y previo a las elecciones presidenciales, las gentes en los pueblos daban su voto por una teja, un lavamanos o un bulto de cemento; hoy lo dan por un pan y una gaseosa (soda).
Es triste, y el deterioro es más evidente cada día, quién sabe qué verán los jóvenes en unos años si el Señor no ha venido antes. La gente no entiende “Los hombres malos no entienden el juicio; Mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas” (Proverbios 28:5).
Los malos son más malos cada día y los que se llaman buenos, menos; pero lo cierto es que debajo del sol no hay siquiera uno bueno “Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” (Salmos 14:3).
El común vive para sobrevivir y no importando lo que tenga que hacer. Esto se ha convertidos en una selva sin importar el estrato, la condición de opulencia o miseria y se olvidan de que “Mejor es el pobre que camina en su integridad, Que el de perversos caminos y rico.” (V:6).
REFLEXIÓN: Que el Señor nos encuentre haciendo la diferencia como Iglesia!
LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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