martes, 2 de junio de 2026

ALIMENTO

Escuchamos frecuentemente sobre los problemas de salud en la población mundial, en la que por un lado, unos abusan de la comida y por el otro está la noticia de todos los que pasan el día sin un plato básico.

No hace falta mirar mucho, para saber en qué lugares del planeta pasa esto, pero si me asombró que en Europa, y concretamente en Inglaterra, el año pasado no en todos los hogares se sirvieron las tres comidas.

Muchos adultos dejaron de comer para que sus hijos lo hicieran completo, y es cuando uno se pregunta qué es lo que realmente pasa en la sociedad. Mientras allí unos viven en la opulencia, otros están en la miseria.

Otro dato que impresiona y hablando del exceso, es que en Estados Unidos 3 de cada 4 personas tiene problemas con el sobrepeso, algo así como el 42% es obesa, y con tendencia a obesidad mórbida o clase III, constituyéndose en el problema más grave de salud pública.

Por supuesto que todo esto tiene que ver con los excesos o la física necesidad, pero los que pueden comer qué están ingiriendo para estar prácticamente en la misma línea de los que no tienen?.

Malos hábitos, pobreza, inseguridad para ejercitarse haciendo que dependan de un vehículo para todo, y algo que no está nada lejos de un pecado que censura la Biblia: Pero sin querer juzgar, nos re-enfocamos en el motivo de reflexión de hoy y tiene que ver con lo que permitimos que entre en nuestra mente.

Así como se dan los malos hábitos en la comida física, también los encontramos en la comida espiritual. Qué vemos, leemos o escuchamos es la pregunta, y por supuesto qué resultados esperamos de acuerdo a esa dieta.

Si en nuestro corazón no ingresa lo indicado, tampoco podemos esperar que salga lo bueno, o mejor dicho lo que espera Dios de nosotros Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre” (Juan 6:27)

La ecuación es sencilla, cuando yo me dedico a ingerir comidas rápidas y procesadas, pero no quemo todas esas calorías, termino por convertirme en un almacén de grasa mal sana. Estaré abriendo la puerta a a desnutrición y a cuanta enfermedad existe.

Cuando abro la Biblia, leo mensajes de edificación, estudio y me complazco en alabar a Dios con la música, estaré sembrando algo que más temprano que tarde mostrará sus resultados.

Es bueno hacer periódicamente, una limpieza de todo lo que ingerimos espiritualmente si queremos buscar la integridad y ese camino a la santidad que el Señor espera de nosotros. Reflexionar sobre cuáles son los resultados que buscamos en el proceso del creyente, que va hasta que Dios mismo nos llame o nos recoja.

REFLEXIÓN: De lo que recibimos damos y nada más lejano a lo bueno que el mundo!

LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!

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jueves, 28 de mayo de 2026

SOBRELLEVAR

La acepción que hoy conocemos y utilizamos con esta palabra más comúnmente, tiene que ver con aguantar, soportar, resistir o tolerar en sentido metafórico o físico. Se puede tomar con respecto a una situación concreta, a un problema, llevar una carga física o emocional.

Sin embargo, en la Biblia nos encontramos con una muy particular y que se utilizaba mucho en un lenguaje más antiguo, pero que no es para nada difícil de entender cuando la leemos, y más cuando estamos guiados por el Espíritu Santo Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar” (Juan 16:12).

Esta es una de esas palabras que junto con otras muchas ha sido pie, para  las versiones más recientes de la Biblia. Todo con la excusa de hacerla más comprensible, pero se les olvida que cuando un creyente genuino va a estudiar la Palabra está en control del Espíritu.

En el caso del incrédulo y cada uno cuenta cómo le va, deben tenerse otras variables como la genuina disposición de buscar de Dios. En mi caso en particular, yo tuve el privilegio de llegar a los pies de Cristo con una versión genérica.

La versión “Dios habla hoy”, que a pesar de tener incorporados los libros deuterocanónicos, me permitió como se los he contado, ser arrebatado espiritualmente hablando cuando leía el libro de Romanos.

No sobra comentar, que de ahí en adelante todo fluyo porque ya había recibido al Cristo como mi Salvador. Tenía por costumbre leer la Biblia, pero todo lo veía en blanco y negro. Luego de recibir al Señor, todo empezó a cobrar color en mi mente.

Entonces y con todo respeto por los que opinan diferente, no creo que mi experiencia sea única si leemos los relatos bíblicos. Cuando hay una genuina decisión de buscar la verdad de Dios, Él simplemente abre la puerta.

Tengo casi cuarenta años en el Camino por la Gracia de Dios, y además tengo el maravilloso privilegio de servirle. Todos los días tengo que ver con Su palabra, y en todos lo experimento, pues no es mi inteligencia, sino la intervención de Dios mismo con su Espíritu.

Soy consciente de que tengo mucho por aprender y que voy a dejar este cuerpo y no habré aprendido todo; pero no me preocupo por lo que no entiendo, sino que trato de vivir lo que tengo claro.

Pero en lo que tiene que ver con la reflexión de hoy, y en la que siempre queremos inquietarlo, es que tenga en cuenta, que “hay cosas en la Biblia que tal vez no entienda, pero no hay ninguna, que no pueda creer”.

Es ahí donde está el meollo del asunto, en esa capacidad de recibir lo que se le entrega. Alguien puede invitarlo a almorzar, pero está en usted y sólo en usted, el aceptar la invitación, en comer con gusto y demostrar su gratitud.

REFLEXIÓN: Si ha recibido a Cristo, demuestre su alegría y gratitud a Dios sólo creyendo!

LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!

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martes, 26 de mayo de 2026

NECESIDAD LEGÍTIMA

Por estos tiempos en los que la migración se ha acentuado por la situación del mundo, vale la pena contemplar la diferencia entre la necesidad y la simple vanidad. Este fenómeno siempre ha estado asociado a buscar nuevas oportunidades, pero ahora se han sumado otras variables.

El en siglo XIX se registró el movimiento de algo así como 60 millones de persona desde Europa hacia el continente americano que habla desde Canadá hasta Argentina y por razones obvias, se trataba de la razón original “una nueva oportunidad”.

Un continente por explorar y posibilidades en todas las áreas, frente a un antiguo continente con más carencias que oportunidades. Otras de siglos anteriores fueron obligadas como en el caso de la esclavitud que trajo entre 10 y 20 millones de africanos a occidente.

Pero para este siglo se habla de casi 300 millones motivados por variables adicionales como la violencia, el cambio climático, conflictos, persecución y otras. Son de evaluarse estas motivaciones y hacer una pausa para pensar, si lo que se sueña es mejor que lo que se tiene.

En América Latina y a pesar de los tristes cambios que se han dado por políticas distorsionadas que van sólo orientadas a la corrupción y no a ayudar al pueblo, todavía vale la pena ver que “no todo lo que hay allá es tan bueno, no lo que hay aquí es tan malo”.

La mayoría ignora lo que hay del otro lado y sólo se guía por lo que escuchan o ven en la tele, pero hay que partir de la base de que en todas partes se encuentra la misma miseria humana.

No importan las avenidas, con condominios, las playas o los centros comerciales; siempre hay que mirar el otro lado de la moneda. Los barrios marginales que día a día se ven engrosados por ese flujo de personas que llegan de muchos países y que terminan sumándose a la miseria local por no regresar derrotados.

Pero esto es apenas el marco para algo que se enfoca en las necesidades materiales. Los datos aportados en la presente reflexión han sido extraídos del internet, pero lo que realmente nos muestra es esa falta de contentamiento con lo que se tiene y de lo que dice la Biblia.

El ser humano siempre quiere más, y se basa en lo que desea, no en lo que necesita Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (Juan 4:13,14). La principal necesidad de todo ser humano es la salvación del alma, pero se gasta la vida viviendo para trabajar y no trabajando para vivir.

A lo que puntualmente queremos llegar hoy, es al hecho de que ante Dios, es más lo que tenemos que agradecer, que lo que debemos pedir”. Es sólo que el hombre nunca se llena, y esta es una conducta que afecta inclusive al creyente.

REFLEXIÓN: El corazón es como un barril sin fondo, y la llenura sólo se encuentra en Cristo!

LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!

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viernes, 22 de mayo de 2026

TAMBIÉN

Creo que usted como padre, se ha encontrado con que su hijo en varias oportunidades ha puesto en tela de juicio su capacidad para hacer la cosas. Cuando eran niños usted era su héroe, pero cuando ya crecen piensan que usted no puede.

Se impresionaban cuando usted alzaba algo con lo que ellos no podían, y cada rato era objeto de sus halagos que aunque no eran mayor cosa, los hacía depender de usted. Un buen día, ya empezaron a ser contaminados con la tele, sus superhéroes y se atrevieron a decirle: “te ayudo papi”.

Cuando llegaron a los veintes, y creyendo que ya tenían el mundo en sus manos, empezaron a subestimarlo, a cuestionar su experiencia y a evidenciar la realidad de la vida, “no había ningún héroe”.

En la reflexión de hoy, nos encontramos con una realidad similar, que obedece más a la incredulidad que a otra cosa. Nos referimos a la condición de criaturas de Dios y no estoy hablando de los creyentes.

El incrédulo tristemente todavía sigue en su condición y es apenas lógico esperar que todo trate de hacerlo en sus fuerzas. No se ha encontrado con Cristo, el Espíritu Santo de Dios no mora en él y menos se puede considerarse hijo del Padre.

Como lo hablamos en la reflexión anterior, encontrábamos una situación tácita que hace del creyente alguien diferente. Creer y desarrollar la fe que Dios le presta hace la diferencia.

Es bueno darle continuidad al tema anterior y recordarlo en qué terminamos: “Si usted no está en capacidad de creer que Dios creo la tierra en seis días literales, menos va a tener la de creer en Jesús como su Salvador.

Pero el asunto no para ahí, la incredulidad es algo que permea al individuo de tal manera, que un día llega a cuestionar lo que ve. Se va debilitando su condición y llega al punto de pensar que su vida no tiene sentido.

La depresión y los problemas han sido contempladas por Dios en la vida de su creación y por eso encontramos palabras como estas en la Biblia “…estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados” (2 Corintios 4:8).

No obstante y para cerrar, lo dejamos con otro par de frases que le harán reflexionar: “…si Dios tuvo el poder para crearlo, también tiene el poder para salvarlo”. Está usted dispuesto a creerle a Dios y a poner su fe en Cristo?.

REFLEXIÓN: Dios tiene el Todo Poder para hacer lo que usted no, sólo crea!!

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martes, 19 de mayo de 2026

CREER

Es una palabra corta y en nuestro contexto bíblico, va acompañada de una más corta: fe. Parecen sinónimas y aunque no lo son, van muy de la mano en algo que transforma la eternidad de las personas.

Creer en Dios y tener fe en lo que Él nos dice, porque una cosa es decir que creemos en Dios y otra muy diferente que le creernos a Dios. Es ahí precisamente la gran mayoría se queda.

Es por solo un cambio en el orden de las palabras de esta frase que esa gran mayoría se queda en una religión y no pasan a una relación. Ya lo hemos reflexionado en este púlpito, ya lo hemos desmenuzado y hemos quedado claros, en que el asunto Dios no implica una religiosidad, sino un relacionarse con Él.

Pero regresando al tema que nos ocupa e íntimamente ligado a creer, debemos regresarnos al origen de todo. Al génesis de la vida presente y que incluye todo lo que hay en este mundo.

Precisamente el Génesis de la Biblia, nos hace una planteamiento que aunque claro, la gente no asimila. Debemos comenzar por algo aún más básico y entender que el Dios de la Biblia, no es la estatua de yeso o madera que usted tal vez tiene en casa.

Él es el Creador de todo y como Todo Poderoso que es, tiene el poder para hacer o deshacer cualquier cosa visible. Hace muchos años con mi familia, visitábamos recurrentemente un pueblo a unas cuatro horas de nuestra ciudad.

Allí vivían unos buenos amigos de mis padres, pero un buen día todo cambió para esa comunidad. Vino una gran masa de agua, rocas, lodo y árboles que cubrieron un 70% de la población.

Aunque nuestros amigos sobrevivieron a la catástrofe, la razón nunca se determinó con exactitud. Simplemente tuvieron que creer lo que había pasado por la evidencia que cubría todas sus propiedades.

Por las personas que se perdieron en este evento, pero la razón nunca se dio a conocer. El pequeño y pintoresco rio al que íbamos a jugar de niños, que pasa al lado del pueblo y que luego de esto, sólo se veía como siempre, lleno de rocas, pero tranquilo en su circular.

El asunto está, en que si usted apreciado lector no está en capacidad de creer que Dios creó esta tierra en seis días a pesar de ver la evidencia, usted menos va a creer que Él envió a su Hijo a morir para que usted viva Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17).

Así como los habitantes de aquel pueblo se vieron abocados a una realidad palpable sin cuestionar, usted debe aceptar por fe que Cristo es el Salvador.

REFLEXIÓN: El creer y la fe son inseparables para vivir o morir eternamente!

LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!

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