viernes, 12 de junio de 2026

ESCATIMAR

Cuando analizamos el proceso de fe de Abraham, es importante que esta viene acompañada de retos, de procesos que de alguna manera la prueban y en el camino la van depurando.

Este hombre tuvo históricamente el privilegio de ser llamado de una manera especial …: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios” (Santiago 2:23), esto parece fácil a simple vista, pero en su tratamiento, tuvo que pasar por muchas que usted mismo y en su propio proceso pensaría antes de enfrentar.

Para no ir tan lejos podemos mencionar el día en que el Señor le da la instrucción de sacrificar a su hijo “… toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” (Génesis 22:2).

No mas pregúntese usted, si este fuera su caso, qué haría?. Era el primogénito, el único, uno que llegó por la voluntad del mismo Dios y no de hombres como el caso de Ismael, y en un momento biológico, en el que ni su esposa ni él estaban habilitados para hacerlo.

Uno que esperaron siempre, que por fin llega en un contexto milagroso y que le pidan sacrificarlo?. Se necesitan muchas agallas o mucha, pero mucha fe para decirle a su hijo “vamos” a presentar sacrificio al Señor, sin decirle que él mismo iba a ser el sacrificado.

Usted desde este lado de la historia lo ve sencillo, pero si usted fuera Abraham, la cosa sería diferente. Es aquí dónde debemos reflexionar y dimensionar el inmenso sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario.

Dios en ningún momento pensó en hacer que un padre matara a su hijo, y si ese hubiera sido el caso, Él habría tenido el poder para resucitarlo y volvérselo a entregar sano y salvo. Se trataba de una prueba de fe, de una de lealtad por mostrarse, pero basada en un hombre.

Una cosa es que usted diga que ha aceptado a Cristo como su Salvador y otra muy diferente, poner a pasar hambre a su familia de manera consciente porque el Señor se manda.

Podemos afirmar con claridad y sin sacar la Palabra de contexto, que el Señor “cuidó” la vida de Isaac; pero no lo hizo con la de Su propio hijo “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros” (Romanos 8:32a).

No sé si usted entiende la dimensión de esto, yo escasamente logro ubicarme en la situación de Abraham y en la de Dios mismo, cuando sus hijos van a ser sacrificados. El Señor protegió a Isaac, pero sobre Jesús puso todo el peso de la ley ya que en Él representado todo el pecado de la humanidad.

Obviamente no contemplamos el ingrediente del Todo Poder del Dios y que para Él no hay nada imposible. La próxima vez que vea a su hijo en una situación difícil, entréguelo al que Todo lo puede, en la seguridad de que Él puede sacarlo adelante si es Su voluntad, como hizo con Isaac.

REFLEXIÓN: El hecho de no alcanzar comprender el resultado de las pruebas, no quiere decir que no sea para bien!

LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!

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miércoles, 10 de junio de 2026

SÓLO ESO

Por estos días encontramos la noticia de la llegada del hombre a la luna en una misión llamada Artemis II, pero es interesante recordar que en el año 1.969 otra similar, la del Apolo 11 no sólo se acercó, sino que alunizó.

Cuando se habla en términos de hombres, todo se sobre dimensiona; pero cuando se hace en los de Dios, todo se minimiza. Siempre se ensalza hasta el más mínimo logro de la humanidad, mientras que las cotidianas, pero asombrosas muestras de poder de Dios no.

Es bueno hacer un paralelo entre esta aproximación o el inclusive cuestionado alunizaje de 57 años atrás y este evento asombroso que se relata en la Biblia: Sol, detente en Gabaón; Y tú, luna, en el valle de Ajalón. Y el sol se detuvo y la luna se paró, Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos(Josué 10:13); donde el Señor prolonga las horas de un día para Su pueblo, haciendo que toda tecnología de Artemis se sea vea como un juego de niños.   

 

Pero cuando hablamos de que Jesús entregó a sus discípulos una Gran Comisión, aún el mismo creyente piensa en algo imposible. Que es algo que sólo le compete a los pastores y evangelistas, que en teoría se han preparado.

Pero resulta que no, esta es una tarea que aunque de una importancia impresionante como todo lo de Dios, tiene que ver con todas las instancias de la Iglesia de Cristo. Desde aquel que barre el templo, hasta el que se para a predicar en las tarimas de los estadios a miles de personas.

Es bueno estar preparado, pero con sólo tener claro lo básico del Evangelio y dimensionar lo que Dios hizo por nosotros a través de Jesús es suficiente. No tenemos que ir al instituto bíblico o a un seminario para poder compartir lo recibido.

En muchas reflexiones, hemos comparado la Salvación con el pago de una hipoteca que usted no podía cubrir. El Señor vino y giró ese cheque en blanco para que sus deudas fueran cubiertas.

Será tan difícil de contarle al de al lado que usted ya no está condenado y que cuando Dios lo llame de este mundo va a estar con Él?. Sera muy complicado contar que usted estaba hundido en el lodo de la droga o el sexo y Dios lo perdonó?.

Muchos han llegado a una cárcel por un crimen luego de un juicio, se han encontrado con su pecado y han dado lugar a Cristo en sus vidas para superar las rejas físicas y encontrar la libertad eterna.

Cuando usted los visita, le cuentan con un gozo indescriptible sobre esa libertad que sienten y viven a pesar de una cárcel de hombres. Es más, no quieren salir de allá porque nada de lo que hay fuera les hace falta.

Esta reflexión se resume en esto: “Sólo vaya y diga o que pasó con usted”.

REFLEXIÓN: La sencillez de un testimonio llama más que el más elaborado de los mensajes!

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jueves, 4 de junio de 2026

RECHAZAR O ACEPTAR

Si nos dirigimos al Antiguo Testamento en los libros de Samuel, nos encontramos con un par de posiciones en las que deberíamos reflexionar y por supuesto aprender. Dos personajes que siendo del mismo pueblo terminaron por ser antagónicos.

Los relatos de la Biblia no fueron escritos para ser guardados en una biblioteca, sino leídos, estudiados y aprendidos. Es ese manual del que hemos hablado en varias oportunidades y que debería regir la vida de cada persona.

Sin darnos cuenta, en cada día nos vemos como humanidad, parados en una de estas dos posiciones. Ha pasado, pasa y seguirá pasando por el tiempo que permanezca este mundo en el plan de Dios.

El pueblo de Israel un día optó por rechazar la dirección de Dios, y depender de la de un humano como los demás pueblos de ese entonces. Nada más absurdo, pero si usted se toma el trabajo de leer todo el relato, encontrará una gran enseñanza.

Frente a esto Dios no se opuso, pero sí experimentó tristeza “…dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.” (1 Samuel 8:7).

Luego de darles ese rey que querían, encontramos cómo este desobedece, se revela y es desechado “Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras” (1 Samuel 15:11).

En contraste, el mismo Señor encuentra a uno con el tiempo y será llamado “ un hombre conforme al corazón de Dios”. Uno que a pesar de sus errores “pecados”, estuvo dispuesto a arrepentirse y pedir perdón.

La verdad es que David no estuvo a la altura de la integridad esperada por Dios, pero siempre tuvo un corazón dispuesto. Uno que dijo Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. (Salmos 51:3).

Cosa que no hubo en Saúl, que le pidió perdón de afán a Samuel, pero nunca se arrepintió delante de Dios Perdona, pues, ahora mi pecado, y vuelve conmigo para que adore a Jehová. Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel” (1 Samuel 15:24-26).

Es así como Saúl con todo en bandeja, rechazó el plan de Dios, pero David a pesar de las dificultades lo aceptó. Hoy como Iglesia de Cristo tenemos la misma opción, le obedecemos o le rechazamos,

REFLEXIÓN: La línea divisoria entre la obediencia y la desobediencia es muy frágil, y se puede romper!

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martes, 2 de junio de 2026

ALIMENTO

Escuchamos frecuentemente sobre los problemas de salud en la población mundial, en la que por un lado, unos abusan de la comida y por el otro está la noticia de todos los que pasan el día sin un plato básico.

No hace falta mirar mucho, para saber en qué lugares del planeta pasa esto, pero si me asombró que en Europa, y concretamente en Inglaterra, el año pasado no en todos los hogares se sirvieron las tres comidas.

Muchos adultos dejaron de comer para que sus hijos lo hicieran completo, y es cuando uno se pregunta qué es lo que realmente pasa en la sociedad. Mientras allí unos viven en la opulencia, otros están en la miseria.

Otro dato que impresiona y hablando del exceso, es que en Estados Unidos 3 de cada 4 personas tiene problemas con el sobrepeso, algo así como el 42% es obesa, y con tendencia a obesidad mórbida o clase III, constituyéndose en el problema más grave de salud pública.

Por supuesto que todo esto tiene que ver con los excesos o la física necesidad, pero los que pueden comer qué están ingiriendo para estar prácticamente en la misma línea de los que no tienen?.

Malos hábitos, pobreza, inseguridad para ejercitarse haciendo que dependan de un vehículo para todo, y algo que no está nada lejos de un pecado que censura la Biblia: Pero sin querer juzgar, nos re-enfocamos en el motivo de reflexión de hoy y tiene que ver con lo que permitimos que entre en nuestra mente.

Así como se dan los malos hábitos en la comida física, también los encontramos en la comida espiritual. Qué vemos, leemos o escuchamos es la pregunta, y por supuesto qué resultados esperamos de acuerdo a esa dieta.

Si en nuestro corazón no ingresa lo indicado, tampoco podemos esperar que salga lo bueno, o mejor dicho lo que espera Dios de nosotros Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre” (Juan 6:27)

La ecuación es sencilla, cuando yo me dedico a ingerir comidas rápidas y procesadas, pero no quemo todas esas calorías, termino por convertirme en un almacén de grasa mal sana. Estaré abriendo la puerta a a desnutrición y a cuanta enfermedad existe.

Cuando abro la Biblia, leo mensajes de edificación, estudio y me complazco en alabar a Dios con la música, estaré sembrando algo que más temprano que tarde mostrará sus resultados.

Es bueno hacer periódicamente, una limpieza de todo lo que ingerimos espiritualmente si queremos buscar la integridad y ese camino a la santidad que el Señor espera de nosotros. Reflexionar sobre cuáles son los resultados que buscamos en el proceso del creyente, que va hasta que Dios mismo nos llame o nos recoja.

REFLEXIÓN: De lo que recibimos damos y nada más lejano a lo bueno que el mundo!

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jueves, 28 de mayo de 2026

SOBRELLEVAR

La acepción que hoy conocemos y utilizamos con esta palabra más comúnmente, tiene que ver con aguantar, soportar, resistir o tolerar en sentido metafórico o físico. Se puede tomar con respecto a una situación concreta, a un problema, llevar una carga física o emocional.

Sin embargo, en la Biblia nos encontramos con una muy particular y que se utilizaba mucho en un lenguaje más antiguo, pero que no es para nada difícil de entender cuando la leemos, y más cuando estamos guiados por el Espíritu Santo Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar” (Juan 16:12).

Esta es una de esas palabras que junto con otras muchas ha sido pie, para  las versiones más recientes de la Biblia. Todo con la excusa de hacerla más comprensible, pero se les olvida que cuando un creyente genuino va a estudiar la Palabra está en control del Espíritu.

En el caso del incrédulo y cada uno cuenta cómo le va, deben tenerse otras variables como la genuina disposición de buscar de Dios. En mi caso en particular, yo tuve el privilegio de llegar a los pies de Cristo con una versión genérica.

La versión “Dios habla hoy”, que a pesar de tener incorporados los libros deuterocanónicos, me permitió como se los he contado, ser arrebatado espiritualmente hablando cuando leía el libro de Romanos.

No sobra comentar, que de ahí en adelante todo fluyo porque ya había recibido al Cristo como mi Salvador. Tenía por costumbre leer la Biblia, pero todo lo veía en blanco y negro. Luego de recibir al Señor, todo empezó a cobrar color en mi mente.

Entonces y con todo respeto por los que opinan diferente, no creo que mi experiencia sea única si leemos los relatos bíblicos. Cuando hay una genuina decisión de buscar la verdad de Dios, Él simplemente abre la puerta.

Tengo casi cuarenta años en el Camino por la Gracia de Dios, y además tengo el maravilloso privilegio de servirle. Todos los días tengo que ver con Su palabra, y en todos lo experimento, pues no es mi inteligencia, sino la intervención de Dios mismo con su Espíritu.

Soy consciente de que tengo mucho por aprender y que voy a dejar este cuerpo y no habré aprendido todo; pero no me preocupo por lo que no entiendo, sino que trato de vivir lo que tengo claro.

Pero en lo que tiene que ver con la reflexión de hoy, y en la que siempre queremos inquietarlo, es que tenga en cuenta, que “hay cosas en la Biblia que tal vez no entienda, pero no hay ninguna, que no pueda creer”.

Es ahí donde está el meollo del asunto, en esa capacidad de recibir lo que se le entrega. Alguien puede invitarlo a almorzar, pero está en usted y sólo en usted, el aceptar la invitación, en comer con gusto y demostrar su gratitud.

REFLEXIÓN: Si ha recibido a Cristo, demuestre su alegría y gratitud a Dios sólo creyendo!

LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!

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