miércoles, 11 de marzo de 2026

TESTIGOS

Todos los tribunales además del juez, tienen otros elementos básicos y sin los cuales no sería un tribunal. Se trata del acusado, el abogado defensor, el fiscal, el jurado en algunos casos y otros sin los cuales no se puede llevar a cabo un juicio.

No sé si usted ha estado en alguno, pero además de las pruebas, sin uno o varios testigos es muy difícil probar la culpabilidad o inocencia de un acusado. Es bueno entender, que esto es lo que en buena práctica se debe hacer, es sólo que la justicia de los hombres ya está bastante minada de vicios.

Pero si vamos al motivo de reflexión para esta oportunidad, nos encontramos con que la visita de Jesús a la tierra estuvo colmada de testigos desde siglos antes de su nacimiento hasta la cruz y después de esta.

Si los testigos son los que le dan piso a un testimonio, cómo atreverse a cuestionar el de tantos, el de cientos o miles de personas que vieron, hablaron y fueron objeto de milagros, sanidades espirituales y físicas de parte del Señor?.

Todos estos un día se constituirán sin hablar en testigos en contra de los que no creyeron así como lo seremos tristemente los que hoy compartimos del mensaje de salvación. Muchas veces me veo impresionado, al pensar que mi intervención pueda constituirse en una prueba en contra de aquel que le comparto y no cree.

Tiempo atrás le comentaba esto a un buen amigo de años, que no ha creído y que a pesar de su reiterado interés, de sus muchas preguntas y las muchas respuestas a la luz de la Biblia, no ha logrado entender.

Que maravilla para el creyente pensar, que un día no sólo estaremos conversando con todos esos testigos, que nos contaran lo que vieron, sino que además de haber tenido un corazón dispuesto para recibir en fe el mensaje de salvación, seremos los testigos presenciales de la maravillosa presencia del Señor.

Que ya no iremos como Tomás a poner nuestros dedos en Sus heridas, sino que llegaremos a la plenitud física de lo que para nosotros hoy es la fe. Ver una fe respaldada, aunque no lo necesita, con los hechos que nos inspiraron a creer un día.

Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad” (2 Pedro 1:16)

Como seguidores de Cristo, no creemos poder esperar a que llegue ese maravilloso día en que el Señor nos llame o Su hijo venga a recoger Su iglesia. Que maravillosa esperanza la que nos acude y nos anima cada día.

Lo que será para los que hemos creído, motivo de gozo eterno, para los incrédulos será motivo de condenación igualmente eterna.

REFLEXIÓN: Constituirse en testigo de algo o de alguien en un gran compromiso!

LA REFLEXIÓN ES PARTE DE LA VIDA!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

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