Esto es parte de los ritos practicados en algunos credos, que
contienen algo de verdad bíblica; pero más enfocados a la tradición de los hombres.
Miércoles: El día miércoles no es producto de una elección
especial. Simplemente obedece a que el día número 40, antes del viernes de la
semana santa es miércoles.
Miércoles de ceniza: La práctica original se le llamaba
“día de cenizas”, no hay conocimiento histórico de su origen y menos bíblico; pero vio modificado
su nombre por el día en el que realiza.
Ceniza: Es semejanza de una práctica judía del antiguo
testamento, en la que se mostraba arrepentimiento y duelo por algo personal,
familiar o de la comunidad. “Y
volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno,
cilicio y ceniza” (Daniel
9:3) La costumbre o tradición que la sustenta, habla de una identificación con
Jesucristo.
Cuaresma: El tiempo de 40 días fue establecido en el siglo
4, dando origen a su nombre y es dedicado en teoría a arrepentimiento o duelo con
un cambio de actitudes o hábitos que no agradan a Dios. Se creó, como una forma
para que el católico recordara el arrepentimiento de sus pecados; pero bíblicamente
el arrepentimiento se hace de otra forma “Cuando
ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus
rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen
su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no
mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu
Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:16-18)
La pregunta es: Debe el Cristiano contemplar estas prácticas?
El arrepentimiento y el apartarse del pecado es bíblico para alcanzar
misericordia si se hace como Dios lo manda y no las tradiciones “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los
confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Proverbios 28:13); y es algo que debe constituirse en una práctica
diaria en el creyente y no sólo durante un determinado periodo del año.
Lo que si es claro, es que ni estas, ni otras practicas aún relatadas
en la Biblia, se establecen como un instrumento de ayuda o propiciación para salvación.
Así y las cosas, podemos afirmar que son ritos que distan de la verdad bíblica
y alejan al hombre de la convicción sobre el propósito único e irremplazable
del señor Jesucristo en la cruz.
No se puede pretender que Dios bendiga o tome en cuenta este
tipo de rituales, que sólo sustentarían una salvación por obras rechazada por
Él. “no
por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:9)
PREGUNTA: Practica usted algo que no manda Dios?
MEDITELO
Y DECIDA!
- REFLEXIÓN
BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –