jueves, 11 de octubre de 2012

CUATRO DOBLECES



Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto” (Eclesiastés 4:12)


La Biblia es muy clara cuando habla del significado de un cordón de tres dobleces. Dios, esposo y esposa, cuando menciona al matrimonio que pone su confianza en los principios bíblicos.
Sin embargo en esta oportunidad hemos querido parafrasearlo y decir: “cuatro dobleces”. Esto en razón de la importancia del aporte de otro u otros miembros de la familia en el sostenimiento y bienestar de la misma. Hay ocasiones en las que el líder del hogar se ve agotado por los problemas propios de su responsabilidad, no obstante aparece la ayuda y apoyo incondicional de la esposa y los hijos.
Cuando Moisés salía a la batalla con los ejércitos del Dios viviente, este debía sostener sus brazos en alto para ganar y si los bajaba perdían. En este orden de ideas, los que estaban a su lado debían sostenerlos en alto frente a su cansancio para obtener la victoria.
El desanimo y cansancio es propio del hombre. Muchas veces nos sentimos como Elías, cuando perseguido por Jezabel en su desespero, le pidió al Señor que le quitara la vida: él se fue por el desierto un día de camino,………..y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come” (1 Reyes 19:4,5).
Es en estos momentos cuando la Palabra brinda una vez más la solución: “si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán”. La esposa escucha, consuela y exhorta con principios bíblicos, mientras que el o los hijos oran por él, además de contribuir en otras tareas.
Que privilegio poder descansar, en que la Palabra de Dios se cumple y seguirá cumpliéndose por la eternidad.
PREGUNTA: Está usted solo o junto a sus dobleces?

MEDITELO Y DECIDA!
- REFLEXIÓN BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –