viernes, 16 de enero de 2026

EL GPS

 Este es un mundo de desarrollo tecnológico y dentro de toda esa gama de accesorios, encontramos uno que habiendo sido desarrollado para organismos de inteligencia, por fin logró hace unos años entrar en operación para el público.

Este ha permitido la optimización de los desplazamientos de la gente a nivel urbano y hasta rural. Ha hecho que los muchos desorientados del mundo, se ubiquen o mejor sean llevados con margen de seguridad de unos metros.

Claro que cuando hablamos de desorientados, podríamos hablar del casi 90% de la población mundial en lo que tiene que ver con la parte espiritual, pero esto será tema de otra reflexión.

Pero regresando al tema que nos ocupa, todos los días en mi caso veo los míos planeando su ruta a sus oficinas con un GPS integrado a sus móviles a través de un Maps, Wase o cualquiera de las aplicaciones gratuitas disponibles.

Hace muchos años uno se desplazaba de un punto a otro en una ciudad, y todo dependía de la habilidad para orientarse y el grado de conocimiento que se tuviera. Era un verdadero dolor de cabeza para la mayoría, pero hoy todos o casi todos llegan a su destino.

Pero haciendo un paralelo, tenemos que mirar al Creador de todo lo que nos rodea y vemos. No solo en un radio de unos kilómetros, sino del planeta entero, por no hablar del universo.

Quién más puede saber lo que pasa a uno, diez o mil kilómetros de distancia en nuestra ruta?. El GPS se alimenta de la información de por lo menos cuatro satélites artificiales ubicados en la estratosfera y de los que hay miles en funcionamiento.

Basado en esta información, le muestra al usuario la ruta más corta, la menos congestionada y eventualmente información sobre choques, límites de velocidad y otras variables de utilidad.

El asunto parece interesante, pero si nosotros confiamos nuestros desplazamientos a un conjunto de mecanismos electrónicos, qué pasaría si cada día invocamos al que Todo lo sabe.

Ciertamente tiene más validez el confiar nuestro segundo a segundo al que lo ha creado todo e inclusive ha dado la sabiduría al ser humano para diseñar un sistema de navegación. Cabe entonces preguntarse si estamos acudiendo al indicado.

Para casi todos, el despertar es simplemente obra del azar, pero para los que hemos creído en el Evangelio, el despertar es apenas parte de un plan perfectamente planeado. No solo para personas individuales, sino para la humanidad entera.

“He conocido tu situación, tu salida y tu entrada, y tu furor contra mí. Por cuanto te has airado contra mí, por cuanto tu arrogancia ha subido a mis oídos,…pondré freno a tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste” (2 Reyes 19:27,28)

Que nuestro despertar sea con un “gracias, Dios por el nuevo día y te entrego mi salida y mi regreso”, antes de acudir al GPS.

REFLEXIÓN: Nadie puede saber más de usted y del día que comienza que su Creador!

LA REFLEXIÓN ES PARTE DE LA VIDA!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

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