viernes, 24 de abril de 2026

PALABREROS

En el norte de Sudamérica y más concretamente en Colombia, habita una comunidad indígena a la que hemos conocido de cerca y dentro de su orden de gobierno y cultural, contempla a unos personajes muy importantes a los que se les llama “Palabreros”.

Estos son los encargados de mediar como voceros en las discusiones propias de su comunidad y ayudar a llegar a consensos en casos que van desde un compromiso matrimonial hasta cuestiones de tierras.

Esto nos introduce en un caso que sin desestimar lo anterior, lo consideramos más importante y dentro del contexto bíblico, pues hablamos de la misma salvación del alma y sobre lo que vale la pena reflexionar.

Estamos hablando del papel de cada persona, que asumiendo su responsabilidad delante de Cristo y la Gran Comisión dejada, se da a la tarea de difundir el plan de salvación. De todos los que de alguna manera participan en múltiples formas de evangelización.

Cada vez que a usted y a mi apreciado creyente, se nos abre la oportunidad de entablar una conversación con alguien y hablarle de Jesús, lo estamos haciendo de Su parte y no a nombre propio.

En la Biblia nos encontramos con versos como este El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.” (Lucas 10:16).

No hace falta brindar mayor explicación, para entender que no somos nosotros los que hablamos, sino el mismo Señor as través nuestro. Nosotros apenas somos instrumentos privilegiados para hablar del “proyecto” más importante de la humanidad.

Un proyecto que tristemente es subestimado e ignorado por la mayoría, pero que será definitivo en el panorama eterno de cada persona que vino, viene o vendrá a este mundo. No existe invento o proyecto ideado a lo largo de la historia de la humanidad con una trascendencia similar.

No se trata de una religión más, se trata de una “relación”, que en términos bíblicos restaurará, redimirá las almas de todos y cada uno de los que crean el mensaje y confíen en Cristo.

El mensaje es claro, y ha estado expuesto para todos los seres humanos por más de dos mil años a través de hombres comunes y corrientes, sí, pero como lo hemos visto en palabras del mismo Jesús, nos somos más que sus “palabreros” en este asunto.

El mismo es quien se encarga de hacer la tarea en cada persona que le acepte por fe!.

REFLEXIÓN: El mensajero es lo de menos, lo importante es el mensaje que portamos!

LA REFLEXIÓN ES PARTE DE LA VIDA!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

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