En el mundo hay un dicho que reza palabras
mas, palabras menos, que soldado advertido no muere en guerra. Es interesante
ver cómo el hombre tiene tendencia a hacer precisamente aquello sobre lo que ha
sido advertido y no sólo como producto de la contaminación de los años, sino
desde el mismo nacimiento.
Los niños son los reyes de esto cuando
se les dice no en algo. Cuántas veces recuerda usted haber sido advertido por
sus padres sobre algo y con resultados desastrosos. Basta con aquel pequeño al que
se le dijo que no metiera el dedo en la llama de la vela por que se quemaría y
más pronto lo hizo.
Hay más de un libro de línea infantil,
que enseña a través de una conocida figura literaria llamada “Moraleja”, lo que
puede pasar por ejemplo si no se obedece. Obviamente hoy tenemos un tiempo en
el que ya los niños ni leen y es de esperarse que no distingan entre una
moraleja y un símil.
Es bien sabido que nadie aprende en
cabeza ajena, pero cuando se ha
advertido o se ha dado la información no hay disculpa “Si yo no hubiera venido, ni les hubiera
hablado, no tendrían pecado;
pero ahora no tienen excusa por
su pecado” (Juan 15:22).
Todos vamos a ser juzgados un día por lo
que hicimos a pesar de haber sido advertidos; ese algo sobre lo que teníamos un
conocimiento pleno o parcial y no pudimos evitar en nuestras vidas.
El hecho de que no se haya tenido acceso
a los detalles de algo y en este caso del plan de Dios, tampoco será excusa; Él
no puede ser burlado. No importa si vivimos en la selva, la Biblia dice que un
día llegará la Palabra a todo sitio en la tierra con el mensaje de Jesús y si
lo ignoramos, ya habremos escogido.
Si esto se da en los confines de la
tierra en donde ya está llegando la palabra de Dios, que será en los centros
urbanos y con todos los medios de comunicación disponibles, donde
constantemente se bombardea con información alusiva al mensaje de Salvación?.
Lo más grave de esto, es que Cristo no
envió un correo electrónico que fue jaqueado como suele ocurrir, Él mismo vino
y no importa si lo hizo hace dos mil años o dos meses, hubo testigos y hombres que
escribieron de Su mano para nosotros sobre el propósito de su venida.
Vino, habló, hizo señales, fue a la
cruz y partió la historia en dos, qué más quieren?. Como dice el verso de hoy:
no hay excusa!
REFLEXIÓN: Nada nos puede excusar
cuando somos advertidos de algo!
REFLEXIÓN QUE CAMBIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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