Esta mañana me encontraba iniciando un
momento de oración y en un momento me encontré con algo bien especial. Le decía
al Señor, que iba a quejarme de tanta bendición recibida.
Soy consciente de que son más las
bendiciones que recibo que el tratamiento a través de las pruebas; y cuáles
pruebas, si lo que Él quiere es que yo crezca y por supuesto no lo voy a lograr
en la comodidad.
El día a día tiene sus luchas y que
bueno que Dios las permite por que si no fuera así, no creceríamos o maduraríamos
como Él lo espera. Entonces muchas veces me encuentro con la necesidad de
quejarme por ser tan bendecido “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con
vosotros en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18).
Suena extraño y sé que el noventa y
nueve por ciento de los creyentes oran por que todo les vaya bien, pero cuando
oramos por que el Señor nos inscriba en posgrado de la tributación para crecer?
Apenas recibimos el pregrado de la
salvación y nos vamos a quedar allí?. Si vemos el mundo que nos rodea, no hace
más que gastar dinero en formación; pre, pos grado, maestría, doctorado y pos doctorado.
Todo esto para jactarse o calificar
para un trabajo especial; en este orden de ideas, que Dios mismo se siga
ocupando de nuestra formación y veamos mucho más allá de ese comienzo que
implicó creer en Cristo.
No creo estar tentando al Señor,
simplemente le estoy dando carta abierta, para que trabaje en mí. Aspiro con
temblor y temor a ser un buen obrero de Dios en la eternidad, y no quedarme
sólo con lo que me ha dado Su Gracia preciosa.
Debemos aspirar a ser desde vasos
limpios para su Obra, hasta los vasos santos que Él espera y puede emplear en
Su proyecto para la iglesia. Aspirar a algo menos es no querer lo mejor para la
vida eterna.
Que Dios siga trabajando en nosotros
con libertad y Sus propósitos se cumplan de ser posible a cabalidad en su vida
y la mía “Y la paz de Dios gobierne en vuestros
corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos” (Colosenses 3:15).
Este es mi sueño, será mucho soñar?
REFLEXIÓN: La excelencia de soñar con
servir a Dios no tiene comparación!
REFLEXIÓN QUE CAMBIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
¡COMPARTA DE GRACIA, LO
QUE DE GRACIA RECIBE!
Síganos
en Twitter:
@ReflexionBi