Días atrás reflexionamos sobre los requisitos en una hoja de vida para
conseguir trabajo y entre estos mencionamos experiencia, capacitación y referencias
personales y laborales. Hoy queremos completar el tema; pero partiendo de la
base de que Dios no tiene esta clase de requisitos para hacer un llamado a la
Obra.
Tal vez muchos se consideren
capacitados por que han cubierto años de instituto bíblico, seminario o universidad,
que los “habilita” frente a una autoridad para ejercer un cargo. Muchas
personas quedan en shock cuando se encuentran con un pastor con escasa
educación primaria enseñando en una comunidad.
Se preguntan qué puede enseñar un casi
iletrado a muchos que con seguridad han pasado por más estudio. Estos son los
parámetros del mundo y en ese orden de ideas está la credibilidad en el
mensaje. Se está pre juzgando la idoneidad de un hombre que lo único que hace es
disponer su corazón para que Dios hable a través de él.
Es muy importante entender que en el
genuino ejercicio del pastor, no es el hombre quien habla, sino el Espíritu
Santo de Dios; que no son ideas humanas las que se exponen, sino las del Señor.
Encontramos charlatanes por todas
partes con sus ideas y en sus negocios que han llevado a una iglesia estigmatizada.
Cuando el apóstol Pablo se disponía a compartir el mensaje de Cristo, pedía no
solo sabiduría, sino el denuedo para hacerlo. No se trataba de ser un habilidoso
en el arte de persuadir, pues iba a compartir Palabra y no a vender enciclopedias.
Más de uno de nosotros se ha sentido embaucado
un día, recibiendo a un vendedor y estando consientes desde el principio de la
no intención de compra, para terminar firmando un contrato sin darnos cuenta.
Este por supuesto no era el caso de
Pablo, él era un instrumento genuino llamado por y en las manos de Jesús a
judíos y gentiles.
Este no fue un hombre que puso su hoja de vida a consideración de Dios para vincularse al ministerio.Su llamado fue iniciativa de Dios mismo, que conociendo todos sus antecedentes cubría los requisitos.
Éste fue un hombre más religioso que la religión, estudioso de la ley, que perseguía, encarcelaba y entregaba a la muerte a los primeros cristianos.
Este no fue un hombre que puso su hoja de vida a consideración de Dios para vincularse al ministerio.Su llamado fue iniciativa de Dios mismo, que conociendo todos sus antecedentes cubría los requisitos.
Éste fue un hombre más religioso que la religión, estudioso de la ley, que perseguía, encarcelaba y entregaba a la muerte a los primeros cristianos.
No obstante Dios que todo lo conoce,
lo vio como el candidato adecuado para enfrentar a su mismo gremio, los
religiosos y defender el Evangelio.
Aunque era fariseo de fariseos, judío y romano, lo describe la Biblia como un hombre muy formado en la ley con la guía de Gamaliel; pero con el requisito más importante: La permanente búsqueda de la santidad!
Aunque era fariseo de fariseos, judío y romano, lo describe la Biblia como un hombre muy formado en la ley con la guía de Gamaliel; pero con el requisito más importante: La permanente búsqueda de la santidad!
Lo vemos luchando con él
mismo y su indignidad en Romanos
capitulo siete “…pero veo
otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me
lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Romanos 15:23).
Es importante entender que el Señor no necesita para su Obra más referencia que la “santidad” que sólo Él puede evaluar a plenitud en usted y en mí.
Es importante entender que el Señor no necesita para su Obra más referencia que la “santidad” que sólo Él puede evaluar a plenitud en usted y en mí.
REFLEXIÓN: Para Dios sólo existe referencia
posible, la de Él mismo basta!
REFLEXIÓN QUE CAMBIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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