martes, 29 de mayo de 2018

DE LIBROS


Luego de muchas evaluaciones sobre la literatura mundial y sus tendencias, se evidencia una gran producción que se desarrolla a través de los siglos. Muchos autores, conocidos, anónimos, con temas de costumbrismo, aventura, románticos, didácticos o históricos entre otros; pero ninguno como la Biblia.
Aunque es un tema bastante comentado, nos queda clara la importancia de resaltar las virtudes de éste libro  y que no sólo es un libro mas; sino “El Libro”. Ningún otro más leído o traducido en el mundo, ningún otro más perseguido o ignorado de manera abierta.
Desde la antigüedad tuvo que ser escondido de sus detractores y sin tener material nocivo para el ser humano; hubo otros abiertamente dañinos sobre los que nadie dijo nada. Vemos la libertad con que se dejó circular la pornografía por años y encontramos imperios económicos formados al alrededor de esta. Canales de televisión de relativa credibilidad exaltan estas publicaciones y cómo influenciaron al mundo; evidentemente lo cambiaron, pero para algo constructivo?
Sólo abrieron las puertas para más libertinaje en las mentes de todos los estratos sociales. La prostitución aunque antigua como el mundo, pasó de ser una actividad clandestina, a sitios abiertos para todos los niveles económicos.
Pero regresando al tema que nos ocupa, debemos decir que la Palabra es no sólo un libro que lleva al lector a recrear ideas o situaciones, a decantar pensamientos o ideologías, es como ella misma lo describe, una serie de escritos que restauran vidas.
La Palabra de Dios es la única capaz de levantar al ser humano de su condición caída; debemos considerarla como lo que es: La Palabra de Dios: Un libro sobrenatural, con el mensaje igualmente sobrenatural que no tiene otra escritura en la tierra “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).
Qué otra escritura puede levantar al alcohólico, al ladrón, al mentiroso o al drogadicto de su condición. Ninguna, es la herramienta que utiliza Dios para llamar al incrédulo de su incredulidad y nunca vuelve vacía.
Es la que regenera, la que ubica al perdido o da esperanza al que vive en total incertidumbre frente a la eternidad. Por estas y muchas otras razones no descritas en esta reflexión, queremos invitarle a leer el único Libro que le da sentido a su vida.
A no tenerla cerrada en su biblioteca, abierta en un verso sobre un atril, en la mesa de noche; esto no pasa de ser una superstición; lo retamos a leer un par de sus páginas, a experimentar su poder transformador y saber la voluntad de Dios para usted.
REFLEXIÓN: Un libro que no transforma, es un libro que no debe leerse!
REFLEXIÓN QUE  CAMBIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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