jueves, 30 de julio de 2026

GIGANTES

A lo largo de la historia de la humanidad siempre han existido los gigantes. Es cierto que hoy ya no los vemos como en los tiempos antiguos, sino salvo algunos personajes que se salen del promedio de estatura dominante y otros que por problemas de salud como el gigantismo ya se van algo más allá.

El asunto es que así como en los tiempos antiguos se les veía con más normalidad, y de hecho la Biblia los menciona en repetidas ocasiones, los de hoy a veces son mucho más grandes que los de ese entonces.

Tal parece que su origen lo tenemos en este verso Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos.” (Génesis 6:4).

Existen más menciones de estos en otros libros del Antiguo Testamento como Números, Deuteronomio, Samuel y Crónicas, y en uno de estos nos encontramos con uno famoso por su encuentro con David antes de ser rey de Israel  “…Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat,…” (1 Samuel 17:4a).

Este evidentemente inspiraba temor por su estatura, que en medidas modernas equivale como a 2.97 metros. Si esta era su estatura, cómo sería el resto de su complexión física. Debió parecer un armario de dos cuerpos y ni siquiera pensemos en cuánto pesaba.

También los encontramos cuando Josué y Caleb junto a otros hombres comenzaron a explorar los pueblos vecinos en la tierra prometida. Fue tanto el miedo que inspiraron, que sólo estos dos varones dieron y un reporte positivo.

Este informe les valió un tratamiento especial de parte de Dios, porque el de los demás simplemente desanimó a todo el pueblo. Y estos gigantes siguen desanimando en tiempos actuales a todo el mundo.

Por supuesto que ya no son los de carne y hueso, simplemente son las luchas cotidianas que reducen a los que los quieren ver, a ese miedo experimentado por el ejército de Saúl frente a Goliat. Son esos eventos que el mismo Señor permite en la vida de todos, ya sea  para que le busquen los incrédulos, o para que crezcamos como creyentes.

Todos los día tendremos luchas, es más el mismo Jesús lo dijo “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33); pero qué tan grandes son sus gigantes apreciado lector.

Este es un tema a reflexionar, y por el que debemos orar especialmente los que hemos creído, porque si decimos que hemos creído, donde está la confianza que debe producir el creer?.

Los gigantes son del tamaño que usted los quiera ver, pero el Señor está esperando que sólo veamos gentes de nuestra estatura.

REFLEXIÓN: Los gigantes siempre van a inspirar miedo, pero en Dios no hay gigantes!

LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

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