Es muy importante para los que no son creyentes, entender que la Biblia no es un libro común y corriente. Recuerdo cuando leí “la guerra y la paz” de Tolstoi muchos años atrás, no fue fácil por lo denso y ladrilludo que es, pero tarde o temprano uno se engancha uno con la trama y se logra.
Hay mucha literatura que por densa que sea se logra leer, otra desde el principio fluye y termina tan rápido que uno no quisiera que se acabara; pero el caso de la palabra de Dios es muy diferente.
Es la combinación de una inhabilitación previa que no la hace entendible, pero que cuando se ha superado, se constituye en un gozo que la hace imposible de dejar.
Pero siguiendo con esa inhabilidad, es bueno recordarle al lector promedio e incrédulo, que la Biblia es un libro que a simple vista muestra buenos principios y que no pasa de ahí. Pero ya lo hemos comentado en reflexiones previas, y hasta que no se conoce y recibe a Cristo no hay nada que hacer.
No va más allá de un lindo mensaje que “le entra a uno por una oreja y le sale por la otra”. Esta fue mi experiencia y es la misma para cada creyente que quiere estudiar y crecer en la Palabra.
También es bueno recordar que la Biblia en una palabra “inspirada” por Dios y que debemos hablar el mismo lenguaje del Señor para poder entenderla. Sólo cuando su Santo Espíritu habita en uno es posible lograrlo “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16).
Todos los libros del mundo son escritos por personas como usted, que hablan el mismo lenguaje de incredulidad suyo, no importando si está escrito en otro idioma. En ese orden de ideas, es perfectamente comprensible lo que escribe un incrédulo para otro.
Para que usted entienda el mensaje bíblico, es absolutamente necesario que el Espíritu de Dios habite en usted “…el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14).
Y como lo hemos explicado en otras entregas, ese maravilloso Espíritu de Dios sólo viene a habitar en usted, cuando es consciente de su necesidad de buscar el perdón de Dios en Cristo, se arrepiente y lo acepta como su Salvador.
Como ficha resumen, tenemos que la Biblia no la puede comprender cualquier persona sin Cristo, un libro de hombres lo puede entender cualquiera.
REFLEXIÓN: Sólo se trata de conocer el mismo lenguaje del interlocutor!
LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
¡COMPARTIR PALABRA HACE LA DIFERENCIA!