En otras ocasiones nos hemos referido a ese frustrante punto, en el que cada uno de los creyentes se encuentra cuando pareciera que no lograr transmitir el mensaje del Evangelio. Ya ha orado por esta o estas personas, les ha invitado a grupos de oración, a reunirse con la iglesia y a otras actividades.
Ha tratado de explicar el plan de salvación diseñado por Dios para llamar a los seres humanos al Camino, o ha mostrado a través de la Biblia las razones que tuvo Jesús para ir al calvario.
Muchas son las formas que utiliza la Iglesia para compartir el mensaje y tratar de cumplir con la Gran Comisión (Mateo 18:16 – 20), pero en su afán y en el mejor de los casos, vuelven a encontrarse con que no se logra.
Aunque es de anotarse, que desafortunadamente, estos son tiempos en los que la iglesia se ha enfocado en organizar clubes cerrados, que se dedican a cuidarse entre ellos, y piensan que con una puerta ligeramente abierta lo van a lograr.
Pero volviendo a tema y luego de examinar una sencilla frase escrita en la Biblia, nos encontramos con otra razón y entregada por el mismo Jesús. “El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios” (Juan 8:47).
Cada vez que usted apreciado lector abre la Biblia, para estudiarla por supuesto, no para hojearla, si examina cuidadosamente, se encontrará con que el Señor le habla. Inclusive pensará que esto nunca lo vio antes, pero siempre estuvo ahí.
Es solo que Dios tiene sus tiempos para dar a conocer su plan y lo hace en personas que estén totalmente dispuestas a recibirlo. Así las cosas, el mismo señor Jesús les dijo a los religiosos de su tiempo y lo registra desde el verso 39 al 47 de Mateo 18.
Será que Dios no sigue hablando hoy a los religiosos, a los estudiados, a los ateos o a los que simplemente ignoran la palabra?. Dónde esta usted apreciado lector, entre los que escuchan y empiezan o empezaron a vivir la Palabra, o entre los que muy claramente define el verso 47.
Lo invitamos a reflexionar en estos versos, y a tomar una decisión seria sobre lo que hoy es su vida y sobre lo que será su eternidad. Sobre esto también encontrará mucha información en la Biblia.
Así como el señor Jesús dice “por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios”, también habla claramente sobre su presente y futuro.
REFLEXIÓN: La Biblia le habla tan claramente a usted, que esa no podrá ser su excusa!
LA REFLEXIÓN ES PARTE DE LA VIDA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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