Pero sin salirnos del tema anterior, y consientes de la importancia de proveer buenas herramientas para las generaciones que vienen, debemos llamar de manera contundente la atención a los padres de hoy.
Padres y madres que en su afán de cubrir sus ausencias en la formación de sus hijos, encuentran en la permisividad total su manera de compensarlas. Esto en el mejor de lo casos, porque se dan otros en los que su ausencia es total.
El caso de Roboam en la división del reino en tiempos del rey Salomón, es apenas la continuidad de algo que venía desde el estable reino de David. Un hombre conforme al corazón de Dios como lo describe la Biblia.
“Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón” (1 Samuel 13:14); vemos como Dios mismo se procuró un hombre que le creyera, que le amara y que le obedeciera para reemplazar a Saúl, primer rey de Israel.
No era alto o fuerte como su antecesor, pero tenía algo más importante, un corazón dispuesto. Este era un varón que pese a sus falencias propias de hombre, creció y vivió con un reinado que buscaba la voluntad de Dios.
No obstante tuvo un tiempo en que basado en su ocio y permisividad, permitió a uno de sus hijos abusar de su hermana (2 Samuel 13) y a otro usurpar el trono. Inclusive atentó contra la vida de su padre y lo persiguió en un exilio que nunca debió darse (2 Samuel 15).
La permisividad siempre pasa una factura y con todo y esto, pretendió pasar por alto el pecado de su hijo Absalón. Fueron sus fieles soldados los que determinaron la muerte del traidor y así se lo hicieron saber al rey.
“El rey entonces dijo al etíope: ¿El joven Absalón está bien? Y el etíope respondió: Como aquel joven sean los enemigos de mi señor el rey, y todos los que se levanten contra ti para mal.” (2 Samuel 18:32).
En otras palabras, si por David hubiera sido, el muchacho habría seguido haciendo de las suyas. Se ve usted reflejado en este relato bíblico apreciado lector?. Esperamos que no, pero tristemente es el pan diario de los muchachitos que vemos en el supermercado, en el centro comercial o hasta en la iglesia.
Yo me pregunto si esos padres que se llaman cristianos, no han leído y menos estudiado la Biblia como se debe. Donde están esos principios tan básicos de lo que Dios habla en la Palabra y que vemos claramente en el relato de David o Salomón?.
Que el Señor nos ayude con esta niñez, juventud y adultez perdida en las prácticas del mundo de hoy.
REFLEXIÓN: Esperamos que usted haya mirado objetiva y bíblicamente a sus hijos y nietos alguna vez!
REFLEXIONAR ES INHERENTE AL SABIO!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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