“Mas buscad primeramente
el reino de Dios y su justicia….” (Mateo 6:33)
En un entorno como el de hoy en el que
la gente busca todo menos a Dios, en el mejor de los casos unos pocos buscan el
reino; pero qué hay de la justicia? El verso es muy claro y no es sólo buscar a
Dios. El asunto va más allá, pues es de suma importancia buscar Su reino; pero
igualmente importante lo es Su justicia.
No solo se trata de invocar a Dios,
decir que creemos en Él, sino conocer Su plan para nosotros, estudiar Su palabra
y más aún: “vivirla”. Qué tanto nos agradamos en lo que Dios ha dispuesto para
nosotros, en su justicia y santidad?. Será que llegamos realmente a deleitarnos
en lo que a Él le agrada?
Sería bueno examinarnos y ver si estamos
desarrollando este gozo o simplemente siendo unos religiosos que decimos ser
algo que no compartimos. A lo largo de la historia el desarrollo religioso es
pasmoso y no sólo en lo que tiene que ver con Dios.
Somos religiosos cuando decimos ser
algo y vivimos otra cosa; cuando afirmamos ser políticamente liberales y nuestra
vida no es consistente con lo afirmado. Así y las cosas, el pecado se sigue
manifestando en nuestra naturaleza de una forma tan natural como respirar.
Si esto somos en algo tan mundanal como
la política, qué podremos decir cuando hablamos de deleitarnos en un Dios que
es Santo, Santo, Santo. Será que podemos aspirar por lo menos al primer nivel
de santidad como para afirmar que estamos también buscando Su justicia?
PREGUNTA: Si usted ya encontró el
reino de Dios, busca su justicia también?.
MEDITELO Y
DECIDA!
- REFLEXIÓN BASADA EN LA
VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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