“…sus
discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron
esta palabra? Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre
celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el
ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo” (Mateo
15:12-14)
En el mundo contemporáneo se le llama
invidentes a las personas que por alguna razón no tienen el sentido de la
vista. Existen programas muy interesantes de ayuda para esta población y son
gente extraordinaria, que desarrolla otras habilidades y con un ánimo especial
que reta a cualquiera que tiene sus sentidos completos.
Cómo ayuda usted a un invidente a
cruzar la calle?. Pensamos que usted lo hace con paciencia, teniendo un trato
especial por su limitación. La Biblia habla de ciegos y los presenta de dos
clases, el físico y el espiritual. El señor Jesucristo se ocupó con compasión tanto
de los unos como de los otros, y los encontramos en el libro de Marcos, Mateo y
otros; pero en cualquiera de los casos, su deseo fue hacer ver más allá de lo
meramente físico.
Esto mismo ocurre con los que hemos
sido ciegos espirituales alguna vez. Dice la Biblia que hemos sido llamados
(plantados) desde antes de la fundación del mundo para salvación en Cristo y
que si no vemos es por que no queremos.
Es por esto que Dios nos invita de
muchas maneras a abrir no sólo los ojos, sino el entendimiento y corazón para
seguir Sus indicaciones; dejando nuestra vida mundanal y a no seguir
a otros ciegos como lo describe en Mateo.
Paciencia y misericordia es la que
Dios ha tenido con nosotros, como para seguirle rechazando. Nuestra invitación
de hoy es a que si usted no lo ha hecho, se decida a ver más allá de las
religiones y entablar una relación personal con Dios en Cristo; y si ya le
conoce, a que se comprometa seriamente a vivir la Palabra.
PREGUNTA: Ha llegado a ver usted
realmente?
MEDITELO Y
DECIDA!
- REFLEXIÓN BASADA EN LA
VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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