Cuando se encuentran estas dos palabras parecieran sinónimas; el diccionario en línea las define como: - temor: sentimiento causado por algo o alguien que se considera dañino o negativo, y - horror: sentimiento causado por algo terrible y espantoso.
El hombre o mujer promedio asocia el temor como el miedo a algo o a alguien y lo ha experimentado en uno sus padres o un jefe demasiado estricto, y si se trata de la segunda, lo ha encontrado frente a una película de miedo por ejemplo.
Pero acercándonos a la acepción que nos interesa en términos de Dios, encontramos que el temor es reverencia, respeto y asombro profundo hacia Él “No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Romanos 3:18), y en lo que tiene que ver con horror para todos los se que le oponen “Horror se apoderó de mí a causa de los inicuos que dejan tu ley” (Salmos 119:53).
Pero a lo que queremos llegar con esta reflexión, es a la acepción que todos los seres humanos debemos contemplar, no a corto; sino a largo plazo. La mayoría de las personas contemplan el presente y algunas metas a mediano plazo; pero muy pocos se preocupan por la eternidad.
Esa es la que realmente cuenta para el alma de las personas, pero el incrédulo sólo piensa en el cuerpo físico. Y hablando de esto, el futuro se debe ver a la luz de estos términos que vimos al comienzo.
El temor que nos lleva a la santidad delante del Señor y que nos permitirá estar con Él por la eternidad, o el horror que tendrán que afrontar todos los que se vayan de este mundo sin Él.
Una cosa será estar en el Tribunal de Cristo como creyentes y otra será estar en el Gran Juicio del Trono Blanco como incrédulos. Vale la pena que se documente sobre estos dos eventos; que no se quede con lo que escribimos nosotros, sino investigue lo que dice en la Biblia.
La Biblia dice que “Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen,” (Salmos 103:17), y este es el futuro que les espera a los que han confiado en Cristo como su Salvador, y “Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Hebreos 10:31), para los que le han rechazado.
Es tan sencillo como complejo, pero es bueno que revise en cuál de estas instancias se encuentra usted y para cual se proyecta. Todo el mundo piensa que tiene tiempo, que hay mucho por hacer mientras tanto.
Estudiar, viajar, trabajar, comprar y en últimas acumular, pero hay dos opciones que están más cerca de lo que usted se puede imaginar. Las dos se pueden dar esta misma noche, la muerte que a no discrimina o el regreso de Cristo a recoger Su Iglesia.
Con toda honestidad le quiero decir que de usted no estaría tan confiado!
REFLEXIÓN: Con cualquiera de estas dos últimas usted se puede perder si no decide ya!
LA REFLEXION ES PARTE DE LA VIDA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
¡COMPARTIR PALABRA HACE LA DIFERENCIA!