No sabemos sobre usted, pero son muchos son los que se han sustraído de la carga diaria de noticias negativas con la se ataca 365 días y por 24 horas en las cadenas radiales y televisivas a sus usuarios.
Con nostalgia se recuerda esos tiempos en los que se escuchaba la radio en familia entrada la noche, alrededor de un café y las noticias sin ser las más frescas, eran menos complicadas.
Se oían las cosas que en el mejor de los casos habían sucedido 24 horas antes, pero ahora, trágicas y todo se saben al instante. En lo que tiene que ver con nuestra reflexión de hoy, por los tiempos bíblicos lo único que se sabía a la brevedad era las profecías o las sentencias de Dios.
Para no ir tan lejos y entre tantos ejemplos, nos encontramos con la orden del Señor al profeta Natán para detener la obra del templo iniciada por David “…vino palabra de Jehová a Natán, diciendo: Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more?” (2 Samuel 7:4).
En el caso de los hombres los correos con las noticias eran llevados por los esclavos o el extra rápido de su tiempo era en caballo, pero lo que realmente llegaba inmediata o anticipadamente era la palabra y la voluntad de Dios.
Los profetas eran los que tenían línea directa con el Señor, y lo cierto es que ni aún los medios de comunicación de hoy pueden saber con anticipación lo que va a ocurrir. Sólo el Señor y todo está ya escrito en Su palabra.
Las tristes noticias de hoy en la tele o en la radio, son ya noticia antigua en la Biblia; es sólo que el hombre no se toma el trabajo de documentarse en la fuente adecuada. Todo lo que pasa hoy y lo que vendrá en un futuro cercano y lejano ya está escrito.
Hasta dónde vale la pena exponerse a una carga tan negativa y qué termina por afectar la salud?. Se piensa en que es importante estar informado, pero pase lo que pase ya nada podemos solucionar.
El futuro de la humanidad ya está echado, no hay líder o ejercito que pueda modificarlo. Sería más interesante pensar en lo que se viene y que todo es susceptible de evitarse de la mano de un Salvador.
En resumidas, las trágicas noticias son ya parte de algo que se sabía, pero que todos han ignorado; y lo que se viene será algo que solo hay que esperar para que se vuelva noticia.
REFLEXIÓN: Que interesante sería que todo hombre se anticipara a lo que se viene!
LA REFLEXION ES PARTE DE LA VIDA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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