sábado, 13 de septiembre de 2025

ESPERANDO

La vida es un constante tiempo de decisiones, y en lo que tiene que ver con una de estas, recuerdo la tomada por nuestro hijo cuando salía de la escuela secundaria a enfrentar su formación profesional.

Algo con lo que el siempre soñó fue volar, y no podía ser menos, cuando había sido criado en el medio del vuelo y los aviones. Luego tuvo un tiempo muy bonito de ministerio y el Señor nos vinculó a varios entre estos a la radio tanto local como orientada a comunidades indígenas.

Se gozaba siendo un preadolescente editando programas y en las labores propias de los medios de comunicación. La habilidad no le faltaba e inclusive nos direccionaba a algunos adultos que le rodeábamos.

Por supuesto no le fue fácil, así como tampoco lo ha sido para usted o para mí, tomar una decisión que marcaría el futuro de nuestras vidas. Sopesamos los pros y los contras de cada opción contemplada y es así como hoy es comunicador.

Así es todo en la vida, pero cada decisión tiene unos términos de tiempo y espacio para ser tomada. Volviendo al medio de la aviación con el que he tenido muchos años y especialmente en una cabina, las decisiones son inmediatas.

Con el tiempo he aprendido que la duda mata, que aquel que vacila muere, y de ahí se desprende el hecho de que muchas personas no puedan realizar ciertas actividades. Recuerdo en mi proceso de entrenamiento que se tiene apenas 15 horas para volar solo, y que si no se tiene la capacidad de decisión no se logra.

Hace algo más de dos mil años, pasó algo maravilloso que marcó y marcará el futuro eterno de cada persona que viene a este mundo. El de todos, y ninguna otra decisión tiene la relevancia de la que se desprende de lo que pasó allí.

La gente del común, en la indigencia o en la opulencia planea a cierto plazo y el cómo llevar el día a día. Unos porque no tienen que comer y los otros porque lo tienen todo pero no pueden hacerlo.

Unos porque dicen creer en Dios y otros porque creen, pero no le creen. Entre una y otra se gastan la vida y de golpe llegan al final sin que nada real haya pasado en sus vidas, salvo la monotonía de ese día a día.

Lo que hizo Dios Hijo, Jesucristo en la cruz, es algo que nos debe confrontar y llevar a una decisión de vida o muerte. Es aquí donde tomar una decisión por Él o contra Él se convierte en algo total y definitivamente imperativo.

Es aquí donde ese dudar mata y no en esta vida, sino en la que sigue. El Señor permite este lapso de tiempo, esperando a que usted decida, pero Cristo regresará en cualquier momento y Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad” (Apocalipsis 22:14). Ya decidió?.

REFLEXIÓN: Si no le han alcanzado dos mil años de Biblia, no sabemos qué más necesita”

LA REFLEXION ES PARTE DE LA VIDA!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

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