En la entrega anterior comentábamos lo lejos que el hombre esta de una genuina relación con el Dios Creador. No podemos culpar sólo a Eva o a Adán, esta es la misma naturaleza del hombre de hoy.
Obviamente todo tuvo un comienzo, y en este caso ellos fueron los que llevaron tanto a la raza humana como a la creación misma bajo maldición. El asunto simplemente se ha trasladado de generación en generación.
Pero qué nos respondería usted a la sencilla pregunta sobre su relación con Dios hoy. Ya mismo!. Puede responder con un argumento bíblico que lo declare en contracultura de eso que hicieron nuestros primeros padres?.
Vamos más allá y permítanos preguntarle: “si usted muere hoy, en este momento, dónde pasará la eternidad?”. Tiene alguna certeza sobre esto o simplemente vive en la ignoraría?. Es usted de los que meten la cabeza en un agujero como los avestruces para evitar ser confrontado?.
O cómo se explica que pese a este trágico evento propiciado por ellos, en la tierra haya algo así como el 10% de población que ya ha restaurado su relación con el Señor?.
Evitar la confrontación no soluciona, el toro debe ser cogido por los cuernos y este es uno al que no debe postponer por más tiempo. Como lo hemos dicho antes, tal vez no haya un mañana o inclusive un minuto más en el futuro.
Las religiones han anestesiado el corazón de la gente y la lleva a un abismo del que no podrán salir. El hombre ha recibido una verdad a medias, y esta no concuerda con la verdad completa de la Biblia.
Ningún movimiento religioso le da a sus seguidores la dimensión del Señor que nos creo, que nos sostiene y que nos vera un día. Es mucho más lo que nos espera, que lo que vivimos aquí o lo que quedó atrás.
Asunto complicado y de corto plazo, pues los tiempos está dados y en cualquier momento se vendrán eventos que ninguna religión podrá sortear “…dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado” (Éxodo 32:30). Las soluciones a buscar deben ser tomadas ya, y no esperar a un mañana que tal vez no llegue.
Nadie parece saberlo, sólo les dan pañitos de agua tibia en el mejor de los casos, tratando de aliviar la ira de un Dios todopoderoso. Se trata de toda una realidad futura, que va mucho más allá de la realidad actual.
REFLEXIÓN: Es indiferencia o religión frente a un Señor que lo merece todo de parte nuestra!
LA REFLEXION ES PARTE DE LA VIDA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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