viernes, 25 de octubre de 2024

LINEA RECTA

Muchas son las enseñanzas que nos han quedado de los tiempos de colegio y de manera especial para los formados en los sesentas y setentas. No quiero caer en ese: “todo tiempo pasado fue mejor”; pero es de anotar lo mucho que han cambiado los parámetros de la educación.

Unas semanas tras me encontré de frente con un rostro familiar y que a pesar de los años sigue manteniendo sus rasgos. Se trataba de un profesor del colegio y cuando ya nos reconocimos, hacíamos énfasis en esto.

Obviamente esto será tema de otras reflexiones, pero lo que sí queda en claro es el rápido deterioro de todos los parámetros de la vida. No sólo la educación, este al fin y al cabo es apenas un conocimiento inducido que nos sirve para formarnos en lo que será nuestra forma de sustento.

Lo que sí impresiona, es la falta de principios y comportamiento de la gente. Como dice la Palabra, a lo malo se le llama bueno y a lo bueno malo, y es tan normal robar como ganar honestamente.

Es apenas obvio que todo esto ha sido contemplado por Dios en su plan para la humanidad, y que esto de alguna manera juega un papel en la formación de lo que genuinamente lo buscan y pasarán la eternidad con Él.

Las dificultades que todas estas situaciones han de presentar a sus seguidores, debemos que verlas como oportunidades y no como problemas Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció?” (Eclesiastés 7:13).

Todo esto a veces genera inquietud para los que hemos creído, y es apenas natural que el entorno afecte el día a día de la Iglesia, pero es ahí donde nuestra fe en el Todo Poder de Dios hará la diferencia.

Poco y nada podemos hacer para afectar o mejorar el entorno, nuestro deber es trabajar en nuestro ser interno y poder así ser instrumentos en la manos de Dios para llamar a otros; pero qué tan efectivo es esto?.

De parte del Señor es perfecto, pero no así en lo que tiene que ver con nuestro aporte. Así así las cosas, es de reflexionar cómo podemos hacer que todas esas circunstancias externas ayuden en nuestro crecimiento “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Romanos 8:28)

Para terminar, sabemos por geometría que la línea más corta entre dos puntos, es la línea recta, pero esta no es la metodología de Dios. Sólo Él cambia las cosas, y así será hasta el final cuando recoja a Su pueblo.

REFLEXIÓN: El camino fácil de hoy es que está llevando a millones al abismo!

REFLEXIONAR ES INHERENTE AL SABIO!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

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