jueves, 6 de septiembre de 2018

MAÑANA


Entre las lenguas conocidas del mundo encontramos unas ricas en su capacidad de transmitir el mensaje y otras que utilizan modismos para con las mismas palabras y una ligera modificación fonética o de pronunciación expresar algo diferente.
Como ejemplo está la lengua oficial de Camboya, el jemer con 72 letras en su alfabeto de las cuales hay 32 vocales; por otra parte la lengua de Papua Nueva Guinea, el rotokas que sólo tiene 12 letras del alfabeto latino, utiliza nuestras cinco vocales y otras siete consonantes. 
Entre tantas letras, dígrafos, vocales, consonantes, fonemas y otras formas lingüísticas, tenemos nuestro privilegiado castellano. Castellano de origen y llamado español, que después del chino y mandarín por su población, es el segundo idioma más hablado del mundo, seguido del inglés, el hindi, el árabe y así sucesivamente.
La nuestra es una de las lenguas latinas más ricas por su capacidad de expresar una idea; el tema es tan interesante que tenemos palabras con más de dos acepciones y es el caso que nos ocupa hoy.
No es un asunto de confusión y por el contrario agrega más exactitud dependiendo del contexto en que se use. Ese “mañana” de ésta reflexión, nos puede mostrar entre otras la primera parte del día “Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz.” (Salmos 55:17), el día que viene Mañana será esta señal.” (Éxodo 8:23) o todo un porvenir cuando no sabéis lo que será mañana” (Santiago 4:14).

El problema del hombre, es que se limita a vivir el hoy sin pensar en el futuro. Existe una paradoja en esto y es que el mismo Señor nos invita a no preocuparnos por el mañana pues cada día trae su propio afán (Mateo 6:34); pero sí nos llama a no acumular para el hoy; sino para la eternidad.
El hombre dice Comamos y bebamos, porque mañana moriremos.” (Isaías 22:13). De ahí el afán por acumular cuando todo lo que ahora vemos dejará de ser y pero qué habrá en la eternidad?.
Triste cosa es vivir para el ahora, no como algo pasajero y verlo como un simple puente para el mañana. La falta de conocimiento nunca ha sido excusa para el castigo y Dios nos invita a conocer Su verdad; la única que hay y que puede hacer de esa eternidad algo especial: “Cristo”.
REFLEXIÓN: El hoy se puede acabar ahora mismo, pero el mañana es eterno!
REFLEXIÓN QUE  CAMBIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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