Cuando leemos las noticias de hoy, nos
encontramos con un panorama bastante complejo, pero cuando abrimos la Biblia y
descubrimos algo similar con el pueblo de Israel, con esta similitud
no cuesta pensar en el futuro de la humanidad.
“Jehová
contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni
misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar,
hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden (Oseas
4:1, 2).
La Biblia es un
compendio de información pasada, presente y futura, en la que Dios no escatima
en detalles. Él nos muestra la realidad en todo sentido, tanto en las
maravillas descritas como la verdad cruda del hombre.
Sus personajes son
descritos con virtudes o defectos y no como se hace en los libros de los
hombres, donde sólo se recalca lo bueno y se omite lo malo.
Es muy importante que al lector se le muestre la cosmovisión verdadera de un pueblo o persona. Sólo así se logra transmitir el verdadero contexto, pasado, presente y eventualmente se puede pensar en lo que será el futuro. Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán” (Oseas 4:3).
Es muy importante que al lector se le muestre la cosmovisión verdadera de un pueblo o persona. Sólo así se logra transmitir el verdadero contexto, pasado, presente y eventualmente se puede pensar en lo que será el futuro. Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán” (Oseas 4:3).
Vemos en Oseas el
comportamiento del pueblo, las implicaciones de esta clase vida delante de Dios
y por supuesto las medidas que Él toma. A pesar de ser un pueblo
escogido, se ve el constante tratamiento del Señor para ellos.
Desafortunadamente esa lucha es con la mayoría y hace énfasis en la causa de todo esto “Mi pueblo fue destruido, porque
le faltó conocimiento. Por cuanto
desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la
ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Conforme a su grandeza,
así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta“(Oseas
4:6,7).
En aquel tiempo los rollos y
manuscritos sagrados eran celosamente guardados, y los únicos que tenían acceso
eran los maestros de la ley; tenían a los profetas de parte de
Dios, que daban su mensaje y normalmente eran rechazados, perseguidos o asesinados.
Pero qué pasa hoy, es de esperarse un tratamiento similar o peor por que se sigue en la ignorancia. Se tiene la Biblia
en todo el mundo, traducida a la mayoría de las lenguas existentes, no obstante preferimos seguir así.
REFLEXIÓN: La ignorancia nunca ha sido ni
será una excusa válida!
REFLEXIÓN QUE CAMBIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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