jueves, 5 de julio de 2018

NI SE COMPRA NI…


En español hay una canción popular que habla de algo muy cierto; casi todo en el mundo se puede comprar con dinero; pero el amor verdadero o el cariño ni se compran ni se venden.
Hemos tomado esto tan común para resaltar algo mucho más valioso y que se encuentra en la Biblia. Aunque esto del cariño es cierto, mucho más seguro es el hecho de que los dones que Dios da a sus hijos no se pueden comprar con nada.
Debemos empezar con la salvación misma, algunos pretenden comprarla con acciones y esto no es así. Nadie va al cielo por obras dice la Biblia, y esto es lo que enseñan las religiones tradicionales “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo” (Gálatas 2:16).
Está claramente explicado en la Biblia de forma puntual, y lo muestra a lo largo de todo el Nuevo Testamento. El motivo del Nuevo es esa salvación en Cristo por fe y no por la ley que se enseña y se procura en el Antiguo; no obstante es importante recordar que Cristo vino, confirmó la ley y que una sin la otra no va.
Pero querer comprar la Obra del Espíritu, lo vemos cuando un hombre llamado Simón, que viendo lo que hacía Pedro, pretendió pagar por el don de sanidad Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios” (Hechos 8:18-21).

Es de notarse la reprensión de Pedro para éste hombre, que en su ignorancia buscaba algo que sólo está dado al mismo Señor repartirlo y a quien Él quiere. Éste parece ser el caso hoy, nos encontramos a muchos Simones, que creen poder comprar todo con dinero.
Que el estudio de la Biblia, lo guarde apreciado creyente de charlatanes y falsos profetas, que afirman tener esto que es sólo dado por Dios. Campañas millonarias en inversión y recaudo que venden la idea, de que la sanidad o cualquiera de las miserias propias del ser humano, se pueden solucionar con dinero.
REFLEXIÓN: Lo que se compra no tiene el mismo valor de lo que se recibe sin pago!
REFLEXIÓN QUE  CAMBIA!
- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –
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