jueves, 9 de enero de 2014

LA MISIÓN



“Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad” (Mateo 25:14 – 30)

Una y otra vez nos preguntamos si la iglesia cristiana está cumpliendo con su cometido principal de llevar el Evangelio al mundo. Si se está cumpliendo de manera efectiva con la “gran comisión” dejada por el señor Jesucristo.

Vemos una iglesia inmersa en tantas actividades, que se han olvidado de Señor de la Obra. Con tantos planes y tan pocos objetivos logrados, que sería bueno hacer un alto en el camino y replantear el encargo hecho por Dios.

A comienzos o finales de año organizan lemas y propósitos que involucran miles o millones en recursos, para alcanzar un par de cientos al año. Mucho dinero en mantener toda una infraestructura burocrática que sólo plantea el ingreso de unos pocos; pero que no cumple los objetivos de alcanzar al que está ahí en la calle esperando que le compartan.

Miles empleados en mejorar la pintura, la alfombra, los parqueos, el sonido y la luz; pero cuántos otros sin los recursos mínimos para pagar la renta de un sitio donde congregarse.

Reevaluar la misión y su cumplimiento es tarea del liderazgo de la iglesia; pero nos hemos acomodado tanto, qué a veces es difícil caminar esa milla extra que precisa el incrédulo; y esto por que todavía está en espera de que se le comparta el mensaje genuino de salvación.

PREGUNTA: Cree usted que la misión se está cumpliendo?



MEDITELO Y DECIDA!

- REFLEXIÓN BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –



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