martes, 26 de noviembre de 2013

NUEVA GENERACIÓN



“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Lucas 21:33)

No importando los cambios que se han dado a lo largo de la historia, el mundo sigue teniendo el mismo propósito en Dios. La humanidad ha pasado por distintos procesos permitidos por Él y los vemos desde la era del bronce hasta la industrialización y el post modernismo. La forma de moverse ha pasado de hacerlo por sus propios medios al caballo, la carreta, el tren de vapor, los carros con motores de combustión interna, el avión, el cohete, el transbordador espacial y quién sabe hasta dónde llegaremos.

No obstante los principios de Dios son los mismos. La Palabra de Él es la misma desde y hasta la eternidad. Tal vez se nos ha permitido llegar a esta de forma escrita hasta hace poco tiempo; pero Dios siempre ha estado y estará.

Han sido igualmente diversos los medios que Él ha empleado para darnos a conocer Su voluntad y lo ha hecho a través de profecía, sueños, visiones y otras; pero siempre ha sido la misma y con el mismo propósito.

El mundo ha pretendido ajustar la Palabra a sus tiempos y especialmente a las nuevas generaciones; y esto es algo que ya no encaja en el plan de Dios. El mismo Jesucristo vino a recordarnos que todo va pasar; pero no la Palabra.

Si esta Palabra fuera contemplada en el mundo como es, la generación presente y las siguientes vivirían diferente y no en el caos que reina hoy. “Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?” (Juan 5:47).

El mundo ha cambiado a través del conocimiento que el mismo Señor le ha dado al hombre en tecnología y desarrollo para bien de la humanidad; pero no para alterar la esencia del propósito de Dios.


PREGUNTA: Ha cambiado usted ese propósito?


MEDITELO Y DECIDA!

- REFLEXIÓN BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –


¡SI EN ALGO LE HA ENRIQUECIDO ESTA REFLEXIÓN, NO OLVIDE COMPARTIRLA!