jueves, 27 de agosto de 2026

POR UNO SOLO

Muchos dicen creer en Dios, pero no todos le creen a Dios. Esto reza una clara realidad que rige la vida presente y el destino eterno de la gran mayoría. Mientras el hombre viva en una religión, y no en una relación con el Señor no hay nada que hacer.

Y en este orden de ideas, esta gran mayoría se pierde de la vida eterna al lado de Dios y lo hará en el terreno del enemigo. Parte de esta mayoría se pregunta cómo es el asunto de la salvación, y esto es algo que se entiende y se recibe ya, en esta dispensación, o un día se entenderá, pero ya será demasiado tarde.

La Biblia es muy clara, tan clara que muchos han querido destruirla a lo largo de la historia. Esto en razón de que en el momento en que la gente la entiende, deja de ser esa masa manipulable que siempre obedece a hombres.

Es tan sencillo como complejo entenderlo, pero esto se da en la medida del grado de disposición de cada corazón hacia las cosas de Dios. Algo que sí le podemos decir con certeza, es que el Señor no obliga a nadie y por el contrario, Él entrega a los que le rechazan a sus propios deseos.

Con sólo un verso de la Biblia podemos explicar el plan de salvación, y en esta ocasión veremos: Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. (Romanos 5:19).

El plan de Dios desde el principio ha sido tener un pueblo escogido, pero los primeros encargados de esto durante la creación le desobedecieron. Cuando usted o yo tenemos un hijo, le estamos transmitiendo nuestras características genéticas.

Eso mismo pasó con la condición de pecado adquirida por Adán y Eva, nos la transmitieron a todos sus descendientes. Por las acciones de solo un hombre, quedamos estigmatizados con el pecado.

Más que estigmatizados, condenados a una muerte espiritual segura y esto es lo que debemos revertir, pero cómo?.  Sólo necesitamos repetir esta parte de verso “…por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos”.

Sólo hay una forma, es la que el mismo verso nos muestra y es en el nombre de Cristo. Venimos revestidos de la calidad pecadora de Adán, pues ahora, debemos revestirnos de la santidad de Cristo.

Será tan difícil de entenderlo, será tan complicado de aceptarlo?. La verdad es que parece que sí, porque si la mayoría no ha podido asimilarlo, es por esa misma condición de pecado los tiene con una venda espiritual.

REFLEXIÓN: Una venda de tela oculta lo material, una venda  espiritual oculta la luz de Cristo!

LA REFLEXIÓN ES NECESARIA!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

¡COMPARTIR PALABRA HACE LA DIFERENCIA!