miércoles, 29 de abril de 2026

VOLVERAN

Estos son días complicados en el contexto mundial, a nivel económico, de seguridad y en general del panorama político; pero no más complicados que los que ha vivido el mundo conocido en sus diversos tiempos.

Lo decimos por lo que está ocurriendo en Europa del Este y en el Medio Oriente. Esto sin contar con las diversas escaramuzas que se generan a nivel regional en países de África y Latinoamérica.

Pero entrando al tema que nos ocupa como reflexión para hoy, tenemos que abordar el asunto de Israel y su casi permanente lucha por mantener su pedazo de tierra. Tierra que fue entregada por el mismo Dios a Abraham desde cientos de años atrás.

Es sólo que el alejamiento de la humanidad entera de los designios de Dios no le permite o simplemente no quiere entender, que esa tierra es del pueblo judío. Las sagradas escrituras han estado siempre, pero los pueblos gentiles no las han querido aceptar.

Y el hecho de que no acepten las verdades que allí reposan, no implica que hayan dejado de ser o de estar vigentes hasta nuestros días. No se entiende que la palabra de Dios es eterna e inalterable a pesar del paso del tiempo.

Un día lo entenderán, les aseguro y no porque nosotros lo digamos, sino porque la misma Biblia lo confirma, que un día cada ser humano entenderá lo que allí reposa y que no quisieron entender.

Para no ir tan lejos y regresando a la pertenencia de esta tierra vemos este verso “Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, … Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. …Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.(Génesis 15:13-16).

Más clara no puede ser la Palabra en cuanto a la voluntad de Dios sobre esa tierra. Otra cosa es que los políticos y líderes del mundo no lo hayan reconocido nunca; pero esa tierra es de ellos.

No sólo la porción que ahora poseen, sino los miles de kilómetros más que a lo largo de los años han perdido en la voluntad de Dios también por su desobediencia; pero que tarde o temprano volverán a ser suyos.

Entonces, como decíamos al comienzo, un día volverán todos a ser los habitantes de esa tierra entregada por el Señor a Abraham desde la antigüedad. No por disposición de hombres, sino por la voluntad de Dios mismo.

REFLEXIÓN: No es lo que el hombre quiera, sino lo que Dios ha dicho desde siempre!

LA REFLEXIÓN ES PARTE DE LA VIDA!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

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