martes, 25 de noviembre de 2025

SEGUIR A ALGUIEN

A través de la historia vemos como los muchos se han hecho seguidores de unos pocos, y aunque ese es un principio básico del liderazgo, encontramos cómo ese líder no siempre es el más indicado.

Apenas hoy, se habla de un Nobel de Paz para alguien sumamente cuestionado en el mundo contemporáneo, y comprobamos lo maleable que es la masa del pueblo, que sin mirar de quién se trata a profundidad va entregando su respaldo.

Tenemos varios escenarios para no ir tan lejos, y vemos naciones enteras destrozadas por esas malas elecciones. Que en el tiempo han seguido a personajes como un nazi que casi destruye el planeta.

Y así lo anuncia claramente la Biblia que no deja su vigencia ni exactitud, cuando habla de que un día no muy lejano, aparecerá uno que hable de paz y prosperidad y todos se irán engañados detrás de este. Es cuando nosotros como pueblo creyente, nos debemos mantener firmes en la verdad de Dios.

Pero cuando hablamos de seguir a alguien que vale la pena, “a Jesús” no lo hacemos. En los relatos de los Evangelios nos topamos con alguien “Bartimeo”, que tuvo la capacidad de ver no sólo física, sino espiritualmente a Cristo.

Lo hemos mencionado en el pasado, pero es tan rica la enseñanza de este pasaje, que hoy extractamos un poco más para reflexionar … ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!...  Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; …te llama.  Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.” (Marcos 10:47-52).

Un hombre relegado a un segundo plano, en la indigencia, rechazado por todos; pero con una sensibilidad digna de imitar por todos nosotros. Se trata de Bartimeo y que para comenzar, tiene el honor de que su nombre figure en la Escrituras.

Un hombre que llamó y confió al único que vale la pena seguir en la historia eterna del universo. No sabemos sobre usted apreciado lector, no tenemos idea de a qué o a quién sigue usted, pero es tiempo de reflexionar sobre esto.

Un hombre que a pesar de que otros le querían acallar, insistió buscando recibir la vista física, porque la espiritual ya la tenía como para percibir que el Cristo, el Hijo de Dios pasaba por el camino.

Pero esto no se queda ahí, a pesar de ser instruido por el mismo Señor a no divulgar su milagro, dice la Biblia que se convirtió en un ferviente seguidor de Jesús y proclamaba su deidad.

Será que nosotros a quienes Jesús nos ha devuelto la vista espiritual y nos ha hecho parte de Su familia no debemos hacer algo similar?.

REFLEXIÓN: Como no seguir a Aquel que nos ha devuelto la vista y hablar de nuestro milagro!

LA REFLEXIÓN ES PARTE DE LA VIDA!

- BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

¡COMPARTIR PALABRA HACE LA DIFERENCIA!