martes, 17 de diciembre de 2013

ENCARNAR



“Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” (2 Corintios 12:10)
Dios encarnó la salvación en Su hijo Jesucristo y nosotros a quién o qué encarnamos?. Encarnamos a un creyente genuino, transformado y siendo un agente de bendición o simplemente un cristiano de domingo?
La verdad es que estamos llamados a ser cristianos de tiempo completo y he aquí la importancia de mostrar al señor Jesús en cada momento y sitio en el que Dios nos tenga. Cuando no trabajamos para hacer nuestra la vida de Él, no traspasamos el umbral del fariseísmo y más valiera no llamarnos cristianos.
El creyente impacta su entorno para aceptación y muchas veces para rechazo; pero siempre para la gloria del Señor. Aún el odio y el rechazo son motivos de paz para el que vive la Biblia, pues nada puede dar más satisfacción al hijo de Dios que ser perseguido por Su nombre.
El creyente que no deja huella debería revisar su vida, pues tal vez sigue siendo el mismo cómodo de antes de conocer a Cristo, o aquel que dice haber nacido en el Evangelio y no ha llegado a serlo.
Pablo se gozó en los insultos, agresiones, ataques, atentados, complots en su contra, latigazos, la cárcel y otras cosas por causa de Cristo. Será que usted esta siendo blanco de cosas similares, o por el contrario es elogiado por su forma de vida que en nada difiere del mundo y que a nadie hace reflexionar?.
Cuando un huracán pasa y no deja una estela de transformación en un lugar, y afectadas a las personas que lo habitan, no era sino una simple brisa.

PREGUNTA: Encarna usted la Palabra?

MEDITELO Y DECIDA!
- REFLEXIÓN BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

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