jueves, 7 de junio de 2012

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA


En días pasados comentábamos sobre los lobos disfrazados de ovejas al interior de la iglesia y debemos retomar el tema, habida cuenta del escándalo que se ha destapado en Pasto, Colombia por estos días.
Como es natural, los medios de comunicación y los enemigos del evangelio aprovechan la oportunidad que dan los malos testimonios; pero en el evento de que esto sea verdad, este es apenas uno más de los varios que se destapan frente a un periodo que es perfectamente bíblico. el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1Corintios 4:1)
No justificamos el hecho, es totalmente repudiable y la Biblia dice que sus hechos demuestran la clase de “cristianos” que son “Así que, por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:20). Religiosos encontramos en todas las creencias, el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra, sino demos una breve mirada a los siglos de atrocidades cometidas por la iglesia tradicional y otras. Cuántos miles de casos de violaciones a mujeres, niños y asesinatos permitidos?.
Estos malos testimonios, terminan por apartar a los que no son llamados. Un Cristiano genuino condena estas conductas; pero no quita su mirada de Cristo, que es el único ejemplo perfecto. En este orden de ideas, se genera un daño para muchos que pueden estar comenzando en el evangelio y oramos por ellos, o alimenta el rechazo de  otros que están pendientes de señalar al que ha tenido el valor y el corazón para seguir a Cristo; pero aunque todos hemos sido llamados por Dios, “…pocos los escogidos” (Mateo 20:16), sólo unos pocos se mantendrán hasta el fin.
Lo decimos con temor y temblor, pues nadie esta exento de caer. “el que piensa estar firme, mire que no caiga.” (1Corintios 10:12), que Dios nos guarde, pues no es fácil subsistir, en un mundo en el cual se llama malo a lo bueno  y viceversa.

Pero queremos hacer énfasis, en algo que exponíamos días atrás y es la responsabilidad, no sólo de estos instrumentos del diablo, sino de la iglesia local en general. Nuevamente aclaramos, que la iglesia es el grupo de personas que componen una congregación y no un edificio, de acuerdo a la Biblia.
Dios nos advierte de manera clara sobre el tema Guardaos de los falsos profetas” (Mateo 7:15), nos dice que seamos cuidadosos, suspicaces y hasta escépticos en los conceptos que escuchamos desde el púlpito. Que se examine la vida de los líderes, que  todo lo confrontemos con la Palabra, que cualquier cosa que se aparte de esta, la hagamos pública con los responsables y si persiste el error a pesar de la evidencia bíblica, empecemos a buscar otro sitio, en el que la verdad de Dios sea expuesta y aplicada. No falta sin embargo, el que sigue allí por comodidad despreciando la verdad de Dios. Compra la verdad, y no la vendas” (Proverbios 23:23)
No sobra decir, que esta es una responsabilidad compartida entre los pastores, el liderazgo y los miembros; que no vengan a decir en este caso, que todo pasó a espaldas de la iglesia y los que rodean al pastor. No obstante, habrá personas que en su corto conocimiento de la Palabra, se sujetan y confían en lo que hace el líder Maldito el varón que confía en el hombre,….y su corazón se aparta de Jehová” (Jeremías 17:5); pero esto no las exime del pecado cometido. La Palabra que han recibido estos “lobos” y que han pisoteado, es la misma que Dios da a cada creyente. La Biblia no está para llevarla a templo los domingos y guardarla el resto de la semana, fue dada para estudiarla, vivirla y es un trabajo conjunto guardar el cuerpo de Cristo que es la iglesia. Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna” (Juan 5:39)
Desafortunadamente, no será el último escándalo del que oiremos y este es otro llamado de atención más, para aplicar el versículo que nos ocupa hoy nuevamente: Guardaos de los falsos profetas” (Lucas 7:15)
PREGUNTA: Qué tanto cuida usted de la doctrina y testimonio de su congregación?

MEDITELO Y DECIDA!
- REFLEXIÓN BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –

martes, 5 de junio de 2012

LA HIPOTECA


Cuando no se tienen los recursos suficientes para comprar una casa, el mundo podría pensar que la opción es pagar renta o endeudarse el resto de la vida. Tener una vivienda propia, no es una prioridad en la vida de un verdadero hijo de Dios como algunos piensan, pues en ninguna parte de la Biblia dice que el techo que Dios nos provee debe estar a nuestro nombre No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” (Mateo 6:25); sin embargo esto nos sirve para ilustrar el tema de hoy.
En la economía del mundo moderno, existen herramientas financieras para “permitir” que el hombre, en teoría cumpla con sus deseos. Debemos hacer diferencia entre lo que se considera necesario y lo que no lo es. Necesario, es lo que en la Palabra tiene que ver con alimento, techo, y abrigo; pero no con suplir deseos egoístas  como viajes, el carro del año, el último celular, la ropa de moda o la finca de recreo.
Dentro de esas herramientas, encontramos los créditos de libre inversión, hipotecarios, las tarjetas y otras de los que nos ocuparemos en otra reflexión. Para el caso que nos ocupa, está el hipotecario y es uno a través del cual el firmante puede ir pagando en a veces tortuosas cuotas, el inmueble que desea.
Se establece un contrato entre el comprador y el proveedor de los recursos (el banco), en el que si no mediara un interés de usura, sería una forma equitativa para dar condiciones dignas de vida a muchos. No obstante, la codicia está a la orden del día y se aspira a cosas mucho más allá de que están al alcance, estableciéndose no un servicio altruista, sino una “hipoteca”. Es entendible, que los bancos reciban un pago por su trabajo; pero vemos como estos en las crisis financieras o inmobiliarias, dejan en la calle a miles de familias.
Hipoteca que se convierte en la razón de vivir para el comprador y por la cual se va a tener que preocupar el resto de su vida, dejando de lado el verdadero propósito de esta que es buscar restaurar esa relación rota con Dios y perdiendo de vista el bienestar y salvación de su familia. Hipoteca que de cancelarse en el mejor de los casos le va permitir una escritura a su nombre en los últimos días de su vida, cuando ni puede disfrutarla. Dejando atrás esta hipoteca, que es una de las tantas injusticias del mundo de hoy, nos ocupamos de lo realmente importante y tiene que ver con el alto precio pagado hace más de dos mil años por su vida y la humanidad. Existe un intermediario, que pagó no por una casa terrenal que hoy está y mañana no; sino que lo hizo por una morada eterna para usted. Lo hizo no con dinero, pues a pesar de que es el dueño de todo, lo hizo con su propia sangre.
Días atrás vimos como lo hizo sin tener responsabilidad el justo por los injustos” (1 Pedro 3:18). Lo hizo por que era la única opción posible frente a la exigencia de un Dios Santo frente a nuestro pecado  Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16). Lo hizo en su gran amor por una humanidad, que emplea todos sus días en pagar deseos que no puede comprar.
El señor Jesucristo lo hizo y no nos cobra como lo hace el banco, lo recibimos como regalo por gracia sois salvos por medio de la fe” (Efesios 2:8). Recordemos que gracia quiere decir regalo, y quién si no Dios, puede regalar algo de tanto valor; pero que el mundo desprecia. 
Lo que sí queda claro, es que la economía y las motivaciones del hombre, nada tienen que ver con los principios de Dios. Si realmente dimensionáramos, el valor de este favor recibido, veríamos con mucha claridad que con Él si tenemos un verdadera “hipoteca” y sobre la cual, Él sólo espera “obediencia”

PREGUNTA: Para cuál hipoteca vive usted?

MEDITELO Y DECIDA!
- REFLEXIÓN BASADA EN LA VERSIÓN REINA-VALERA 1.960 –